martes, enero 10, 2006

En apoyo al General Mena. Yo también lo suscribo.

Como componentes de la XIX Promoción de la Academia General Militar, la misma a la que pertenece el teniente general Mena Aguado, deseamos mediante esta carta testimoniarle nuestro apoyo y solidaridad en los difíciles momentos que está viviendo. Estamos seguros, y así lo ha manifestado el teniente general, de que las palabras que pronunció públicamente durante el discurso oficial del pasado día 6 de enero en Sevilla, con ocasión de la Pascua Militar, y que han sido origen de la polémica de-satada y causa de su arresto, son un fiel reflejo de la opinión, la inquietud y el sentir de muchos de los mandos y subordinados de las unidades a sus órdenes. Una opinión y un sentir que, sin duda, el Gobierno ya tenía que conocer perfectamente a través de otros cauces oficiales y, muy especialmente, de los Servicios de Inteligencia o Información del Ministerio de Defensa. El teniente general Mena Aguado ha manifestado que consideró una obligación y un deber de lealtad para con la máxima autoridad del Ejercito, sus superiores y sus subordinados transmitir y confirmar lo que, por razón de su empleo y cargo, conocía perfectamente. El teniente general Mena transmitió sus conocimientos y opiniones personales por un conducto que, en absoluto, puede considerarse antirreglamentario, y sí habitual, toda vez que pronunció sus palabras en el contexto de un acto castrense oficial y público, al que asistían numerosas autoridades civiles y militares. Creemos que poner de manifiesto a sus superiores, en el citado contexto, el conocimiento de una inquietud en el seno de las Fuerzas Armadas, el citar un importante artículo de la Constitución, el testimoniar el deber de todo militar de ser fiel al juramento o promesa de guardar y hacer guardar esa Constitución y el hacerse eco de un estado de opinión pública generalizado y recogido al detalle, día a día, en todos los medios de comunicación, no puede ni debe considerarse una opinión o injerencia personal sobre temas políticos. Finalmente, pensamos que crearía más alarma social que la, supuestamente, originada por las palabras de nuestro compañero, el hecho de que la sociedad española llegara al deplorable convencimiento de que sus Fuerzas Armadas están al margen de estas preocupaciones, miran para otro lado y no tienen opinión formada al respecto.
Jesús Méndez Martín Coronel de Infantería. Retirado. J. Manuel Villa Pascual Coronel de la Guardia Civil. Retirado. Antonio Moral Villanueva General de la Guardia Civil. Retirado. Otros 50 mandos militares (retirados) se han adherido a la carta, entre ellos los generales José Villalobos Villar, Fernando Abacens Vera, Tomás Meroño Parra, Carlos Álvarez Tejero y José Delgado Delgado, así como coroneles y el comandante de la Guardia Civil Manuel Calle Arcal. Relación íntegra de los firmantes:Zacarías Hernández Pérez, Vicente Cabanes Trujillo, José Becerra Paez, Francisco Goitre Boza, Francisco Romero Delgado, Alfonso Benito Abellán, Isidoro Calderón Portilla, Julio Pacheco López, Jose Ibañez Preciado, Pedro Rodríguez Vila, Pedro Carrascosa Climent, Manuel Calle Arcal. Luis Casquel Anaya. José Delgado Delgado Pascual Garrido Sánchez Rafael Huete Oscoso . Matías Miguel Rubio. Mariano Muñoz Hernáez . Alfonso Soler Márquez Emilio Martín Merino Julio Huerta Gutiérrez José Luis Isabel Sánchez Fernandeo Abancens Vera Juan Muñoz Pérez Mariano Gomez Díez Alfredo García Ortiz Jesús Abenza García José María Borges Cristelly Antonio Crespo Poza José Ignacio Rojas Estrada Luis Ramajo Pestaña Juan Martínez Sevillano José Lasuncion Goñi Tomás Meroño Parra Carlos Álvarez Tejero Enrique Chacón Bensusan. Tomás Esteban Berástegui. Ignacio Gasca Quintín Luis Noriega Fernández José Recuenco Gimenez Juan Sañudo Bayón Jose Villalobos Villar Miguel Durán Martínez Amando Rojo Alejo Juan Cano Jiménez Carlos Pajares García Diego Aznar Alvado Alfonso Azores Pastor Juan Ochoa Galicia Luis Caracuel Ayerbe Vicente Torres Cunill

3 comentarios:

Anónimo dijo...

(hay asociaciones militares que estan a favor del Genral Mena y otros en contra..)

Aunque sea el sentir los cargos militares (así pasa en toda democracia) no pueden ni deben expresar sus opiniones sobre política ni interpretar la constitución.

Anónimo dijo...

Tienes razón. Pero noes interpretarla, lo que tienen que hacer es respetarla y hacerla cumplir con su actuación. Para eso esta el Artiruclo 2, el 8 y el 155.

Un saludo
AC

Anónimo dijo...

RAZONES PARA LA REBELIÓN



Ante un problema grave , lo sensato es buscar cómo se resolvió el mismo en el pasado , o en otras situaciones similares , por si eso pudiera dar una posible solución actual.

Ante el problema actual de España – acceso al Poder del PSOE gracias a la masacre del 11-M , no investigada por el Gobierno ; tolerancia del Gobierno con los separatistas y los terroristas ; ataques a los derechos fundamentales de las personas ( libertad religiosa : pretensión de excluir la Religión de las aulas ; libertad de expresión : ataques a la COPE…; violación constante de la Constitución y demás leyes , sin que las Sentencias judiciales se cumplan, etc…- , no parece mala receta ver cómo reaccionó la sociedad española ante problemas similares en el pasado.

Así , ante los similares desastres padecidos por España durante la II República , hubo españoles que pusieron por escrito las razones que tuvieron los patriotas para rebelarse frente al Poder injusto y tiránico del Frente Popular . Sería bueno releer a esos autores , cuyas obras pueden pedirse en www.iberlibro.com. Entre los mismos están , entre otros :

- Derecho a la rebeldía , Aniceto de Castro Albarrán , 1934 .
- Un faccioso cien por cien , Manuel Goded , 1939.
- ¿ Cruzada o rebelión ¿ Juan de la C. Martinez , 1938
- Guerra Santa : el sentido católico de la guerra española , A. de Castro Albarran , 1939.
- La rebelión de los estudiantes , David Jato Miranda , 1953 .
- La guerra nacional española ante la Moral y el Derecho , P. Ignacio G. Menendez-Reigada ,O.P.


Desde una perspectiva más intemporal , cabe acudir al gran tratadista español sobre la guerra justa , el jesuita Francisco Suarez . En 1954 se publicó la obra “ Teoría de la guerra en Francisco Suarez “ , 2 volumenes , Luciano Pereña Vicente , Consejo Superior de Investigaciones Científicas , Instituto Francisco de Vitoria.


En la actualidad , hay que recordar lo que dijo en 1992 el norteamericano Thomas Sowell : “ If you are not prepared to use force to defend civilization , then be prepared to accept barbarism.”

Y no es de despreciar el caso de Sócrates . Este grandísimo filósofo , como estaba convencido de que la muerte no era el peor de los males , se dispuso a afrontar la muerte con valentía , antes que hacer caso a lo que el Estado requería de él , a pesar de que la acción del Estado contra su persona era enteramente legal : la democracia funcionó en su caso. Sin embargo , una vez que el filósofo manifiesta claramente que no teme a la muerte , el Estado deja de tener poder sobre él . El Estado, puesto que tiene el poder de la fuerza coercitiva , puede asegurar la obediencia a sus leyes , pero sólo respecto de aquellos ciudadanos que consideran a la muerte como el peor de los males .Pero si la muerte no es temida por un grupo de ciudadanos , entonces el Poder del Estado se ve radicalmente impotente frente a los mismos. La Historia de los mártires nos da las mismas lecciones que Sócrates.

La libertad no es posible si no se respetan ciertos principios. Cuando la democracia rehúsa aceptar esos principios superiores , entonces