miércoles, julio 13, 2005

Escohotado en Crónicas Marcianas

Ahora que Buenafuente se ha ido sólo queda Sardá para entretenernos o vomitar, según el caso. Afortunadamente ayer noche el programa estuvo decentemente. En un primer tramo se trató el manido tema de las drogas al calor del reportaje que la cadena había emitido antes de Crónicas bajo la dirección de la populista aunque buena periodista Mercedes Milá. El motivo de este post es que entre los invitados a comentar el tema se encontraba el sociólogo Antonio Escotado, figura relevante para todos los que defendemos la legalización de las drogas. A continuación paso a transcribir lo que dijo en sus intervenciones que por no tener el carácter lineal de una charla pueden parecer bastante inconexas.
Comentó Escotado que le había gustado el reportaje, algo curioso dado que a mí me pareció morboso y hasta de mal gusto en ocasiones, pero bueno, son opiniones. Difícilmente, continuó, se puede combatir el problema prohibiendo, así no desaparece la droga. Muy al contrario, con este sistema, sólo se consigue aumentar los puntos de venta clandestinos, por supuesto.
Seguidamente apuntó uno de las tesis fundamentales de su argumentación, las drogas no son las culpables del problema sino las personas que las consumen y sus vidas. Abogaba Escotado por la “normalización” de la situación, así es como él lo definía. Habló de la prohibición de la cocaína impulsada por un senador norteamericano en 1914, ante lo cual el sociólogo se preguntaba, cuánta gente consumía antes, después, y en qué condiciones.
Lo que está claro es que la culpa no es las drogas, del coche o de los dueños de las discotecas, como ya había señalado antes, la causa de todo es uno mismo.
Seguidamente lanzó una pregunta que rompe por completo el típico argumento de que las drogas matan, ¿cuánta gente toma drogas de forma negativa y cuánta no tiene problemas con ellas?, puesto que está claro que buenas no son, quizá lo que sí mate sean las actitudes personales. Lo que ocurre es que a los medios de comunicación sólo les interesa el “amarilleo” y la hipocresía, pero la verdad de los hechos no se suele contar. Aseguró Escotado que un estudio realizado en EEUU revela que sólo 1 de cada 500 personas que consumen drogas tiene efectos verdaderamente negativos para su salud. Es más, durante el reportaje se dijo, si no recuerdo mal, que en nuestro país habían muerto 140 jóvenes por consumo de pastillas en los últimos 10 años. A algunos les escandalizará, a mí no. La media de 14 fallecidos anualmente en relación con el consumo masivo entre la juventud que, generalmente acude a salas los fines de semana, me parece una cantidad exigua. Si no me creéis sólo habéis de daros una vuelta por cualquier disco y lo veréis.
Otro puntal de Escotado es su frase, “nada es bueno ni malo en el mundo fuera de la voluntad humana”.
Por otro lado comentó, a mi entender con cierta sorna, que se trata de un problema de aburrimiento, de tener la vida vacía. Supongo que se referiría al consumo descontrolado porque el mesurado que es el mayoritario, no suele ser propio de personas con las vidas vacías, ni mucho menos.
Comentó un punto muy interesante que atañe más a una visión económica del asunto. Dijo que un mercado razonable (de drogas o de lo que sea) disuade de iniciativas irracionales, y viceversa.
A continuación destacó, al hilo de las dosis “cortadas”, que no sabemos qué efectos se producirían en caso de drogas puras porque nunca se han llevado a cabo controles. Aunque, en principio, el adulterante es más peligroso que lo adulterado.
En el siguiente comentario es donde se equivocó más profundamente. Señaló que el desarrollo económico ha incorporado a la juventud a las drogas y ahora a la infancia. Éste es un error garrafal, me refiero a confundir el desarrollo económico, siempre positivo, no incorpora a nadie al mundo de la drogadicción, sino sus actitudes personales. El desarrollo, acerca, facilita las fuentes, pero en ningún caso es causa directa de actitudes personales. Es más, países tan poco desarrollados como el Brasil de las fabelas, tiene abundancia de niños consumidores de pegamento, por lo que el argumento no se sostiene. No entiendo cómo Escotado pudo caer en semejante error cuando él mismo había dejado claro que sólo las personas y sus vidas vacías son la causa del problema. Además, este error fue aprovechado por el super proge a la par que grandísimo intelectual y... cantante, Ramón Ramoncín para que dijera con la prestancia que le caracteriza, más o menos, ese es un tema donde la economía de mercado ha fracasado. Y se quedó más ancho que largo.
Siguió Escotado en otra intervención más acertada que la anterior comentando sabiamente que es mejor método preventivo el conocimiento de las drogas y de sus consecuencias en su justa medida, en lugar del acostumbrado oscurantismo acompañado de exageración.
Ya casi para concluir, Escotado volvió a arremeter contra los consumidores de los que dijo que eran seres aburridos que buscan pasatiempos donde sea y como sea, lo cual no debe confundirse con las drogas como sustancias en sí mismas. Hay que entender esta relación para comprender la correcta orientación del problema.
Y ya en su última intervención recalcó que no hay un solo veneno que no sea útil, refiriéndose a la quetamina, sustancia que se usa tanto como poderosísima droga como anestesiante. Esto me recuerda al debate de las armas, donde éstas como tal no son nocivas sino su incorrecta utilización.

5 comentarios:

Fran dijo...

Estoy de acuerdo con la mayoria de los comentarios que ayer hizo Antonio Escotado.

Sin embargo creo que la comparación final entre el tema de las drogas y las armas no es muy acertada, ya que:

1- Las drogas además de dañar físicamente tienen otros efectos. Las armas sólo dañan.

2- Las armas se usan para dañar a otro. Las drogas, las consume uno mismo.

Daniel Rodri­guez dijo...

No necesariamante, fran. El uso principal que se da a las armas es el de amenazar para protegerse uno mismo, no el de dañar, tanto entre los criminales como entre las personas decentes. Aparte del uso para practicar, claro.

marine.fran dijo...

Estoy totalmente en contra de lo que expresó Escotado (no lo ví, me fio del resumen que has hecho) de las drogas.

Las drogas no son buenas. El principal problema de las drogas no es que maten, no, sino que deterioran la salud de las personas de una manera extremadamente acelerada. Cuántas veces hemos visto por la calle a los adictos a la heroína. Son personas desechas, no tendrán más de 30 años, pero aparentan casi 50. No son conscientes de la realidad.

Otro ejemplo, yo tenía (tuve) varios conocidos que fumaban marihuana. No eran personas con la vida vacía, no tenían "graves" problemas familiares, no tenían una falta de orientación. Eran personas como tú y como yo.

Si hoy en día tenemos problemas enormes con la adicción al tabaco y al alcohol (drogas legalizadas) no quiero ni ver como sería con cocaína, marihuana, pastillas de maera legal. Las drogas no son algo voluntario. Las drogas tienen una capacidad de adicción. Todas tienen su propia "nicotina". Y luchar contra eso es muy difícil.

Anónimo dijo...

pero chicos de donde salis de un convento o venis directos de la campus party? QUe la petarda esa es buena periodista? ffff...
armas y drogas? que las armas no se usan para dañar? en la puta parra nenes.
yo tube amigos que fumaban marihuana... pero si todo el mundo se droga chicos que os pasa...
siento ofender pero chicos asi no vamos a ningun sitio.

Fernando dijo...

Anonymous,
Chico, ¿qué te pasa en la boca, nene? ¿Por qué insertas 'chico' y 'nene' cada cuatro palabras?

¿Todo el mundo se droga? Yo conozco a gente que no lo hace, incluidos antidepresivos y café.

Te veo un poco maniqueo. ¿De verdad que has intentado leer y comprender el pequeño comentario de Daniel? Lo dudo.

Desde luego que así no vas a ningún sitio.