miércoles, septiembre 26, 2007

Palos de ciego

Los expertos médicos advierten que el suministro de determinados fármacos podría no tener el efecto deseado puesto que si bien dejarían inactiva la función sexual del criminal, un violador múltiple es ante todo un enfermo mental que obtiene placer no tanto de la parte inferior de su cuerpo como de la superior. Con esto lo que quiero poner de manifiesto es que un violador castrado químicamente puede volver a actuar sin mayores problemas porque el origen de su actuación es mental, no físico, así que bien podría emplear cualquier otra parte de su cuerpo o un objeto para perpetrar su crimen. Mientras que la castración química propuesta no afecte a la cabeza enferma del violador, inutilizar su órgano genital es un brindis al sol. Efectista, sí, pero nada efectivo. Más.