domingo, septiembre 16, 2007

POR FIN... ¡UN POLÍTICO EN SU SITIO!

Cuando ya todo parecía perdido. Cuando no quedaba un triste hueco para la esperanza. Cuando la desesperación me estaba empujando a hacer la maleta y marcharme. Uno de los políticos de los que uno siempre había sospechado ocultaba un tierno corazón es capaz de agachar la cabeza, enmendar sus errores y, al más puro estilo de José Tomás, colocarse en el sitio que debe, con la pata alante y la manita baja. Qué gusto da saber que por entre las moquetas y caviares del poder aún queda gente humilde... Para que luego digan de nacionalismos y aires totalitarios... Pues ahí está, señores fascistas y facinerosos y tal y tal, un hombre del pueblo y sencillo que, consciente como lo es de su déficit cultural -debido a la profunda desigualdad de oportunidades, claro, que en este país sufrimos-, viendo que los talibanes del micrófono le llamaban analfabeto, ha decidido responder como se debe y no ha dudado en matricularse en una escuela catalana, demostrando de paso que Catanlunya sigue y seguirá siendo la punta de lanza cultural, la brasa que seguirá ardiendo cuando todo este país se vaya a la mierda. Viva Montilla. Viva Cataluña.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

CARMELO GÓNZALEZ VUELVE A TOPARSE CON EL GOBIERNO CATALÁN

Los colegios privados en Cataluña reciben "presiones" de la Generalidad para eliminar el castellano


Carmelo González, el padre que lucha porque se cumpla la ley en Cataluña y sus hijos puedan recibir enseñanza en castellano, ve imposibilitado su derecho incluso en los colegios privados, según El Mundo. El colegio privado que eligió cuenta con la mayor parte de su enseñanza en inglés. Pero ahora observa con asombro como la dirección del centro ha optado por dar el resto de las horas en catalán y ninguna en castellano. Desde el centro han reconocido que reciben "presiones de la Generalidad" para primar al catalán.

www.libertaddigital.com

Wicek dijo...

Jajaja me gustó la foto de Montilla en el cole... aunque le falta la compañía del ilustre bachiller Pepiño.

Stewie Griffin dijo...

Te equivocas, solo estaría en su sitio si estubiera entre rejas trabajando de por vida para saldar sus deudas con todos a los que jodio en cada uno de sus asquerosos puestos políticos, en Cataluña y en toda España.

Anónimo dijo...

Mejor estaria trabajando en una oficina de La Caixa y concediendo los famosos "creditos montilla que maravilla" a todo el mundo.
Asi quebraba La Caixa en dos meses.

Politika dijo...

El tripartito está arruinando Cataluña. Y cada vez más catalanes lo saben. A costa del expolio de los presupuestos del Estado van tirando, pero Cataluña funciona cadqa vez peor, entre el pesebrazo y el colocar a familiares y amiguetes.

Mónica dijo...

Claro, es que al final, mientras existan las maléficas leyes de educación, ni siquiera los colegios privados pueden serlo del todo. Siempre está lo del inspector, la obligación de tener no sé qué comisarios políticos por allí circulando de vez en cuando, la espada de Damocles de los requisitos para la homologación ésa que algunos ven tan imprescindible. Menos titulitos firmados por el rey y más pruebas de evaluación externa, a la vista de los padres, y que a poder ser que no las haga la administración (aquí la Junta de Andalucía las hace con supuestos poemas de Andy y Lucas, y hasta yo he corregido exámenes de Selectividad alguna vez), sino auditoras externas y en competencia.

Y los políticos (todos), obligados a no poder meter las manos ni mucho ni poco ni por consenso ni sin él ni ahora ni nunca ni de ninguna forma en la educación. Todo lo que no sea eso, es para nada.

Si hay padres en Cataluña tan membrillos como para querer que su hijo no conozca más que el río de su pueblo y una lengua que hablan cuatro gatos, allá ellos. Yo no voy a negarme a que puedan elegirlo. A lo que me niego es a que este analfabeto funcional de Montilla, qué merendilla, lo elija por ellos.

Por cierto, qué momento el de la foto para decir, venga, dictado. A ver, Montillita, ¿cómo se escribe esto o aquello? Para poner sillas iba a ser la cosa. :)