sábado, octubre 21, 2006

BUEN FIN DE SEMANA EN LD

Especialmente suculento el menú presentado por Libertad Digital en su suplemento Fin de Semana: Fantástico artículo de Pablo Molina sobre el centrismo facilón-progre-acomodaticio de los peperines "rebeldes". Y, sobre todo, interesantísimos los de Carlos Alberto Montaner sobre el nuevo libro de Benegas Lynch "La tragedia de la drogadicción. Una propuesta" -que esperamos ver muy pronto en España- y Enrique Coperías, sobre tráfico de órganos.
Que ustedes tengan a bien disfrutarlos.
PD: Fundamental, por cierto, el artículo de Spooner traducido en liberalismo.org "Los vicion no son delitos". No tiene desperdicio.

5 comentarios:

Albert_Esplugas dijo...

carai sí, buen fin de semana en LD. Pablo da en el clavo :-)

vitio dijo...

LD tiene los mejores articulistas liberales del momento.
En otras cosas puede ser muy discutible, pero su carácter liberal no lo puede dudar nadie.
un saludo.

Aeri dijo...

Coincido con Albert, muy bueno el de Pablo. El libro de Benegas Lynch recensado por Montaner parece no aportar nada nuevo, y el artículo de Coperías no se moja nada en favor de la liberalización, como mucho lo insinúa.

Albert_Esplugas dijo...

hombre aeri, para que sea bueno un libro no hace falta que sea innovador o aporte algo nuevo, a veces basta con que aglutine o reformule idees preexistentes o les dé más recorrido. Aparte de que quizás este libro sea el primer contacto que algunos tengan con este tema, con lo cual a esta gente sí les aportará algo nuevo. En cuanto al artículo de Coperías, hay un apunte interesante en relación con el tráfico criminal de órganos:

“Otra situación bien diferente es el secuestro y asesinato de personas, incluidos niños, para quitarles las vísceras y vendérselas al mejor postor. Hasta la fecha, ningún gobierno, organismo internacional, ONG o medio de comunicación ha conseguido presentar una sola prueba creíble que confirme algunas de las denuncias y testimonios referentes a la existencia de un tráfico criminal de órganos. Es un bulo contemporáneo que tiene que ver más con el folklore y los intereses políticos que con la realidad. Sin ir más lejos, el rapto infantil como fuente de órganos no es más que una adaptación moderna y tecnificada de mitos y fábulas ancestrales. Ya en el siglo XVIII las desapariciones de niños se atribuían a necesidades médicas de la nobleza: el rey leproso necesitaba baños de sangre "tierna", y el príncipe mutilado necesitaba que los cirujanos le implantaran a diario una extremidad arrancada a un menor.”

En cualquier caso yo creo que lo destacable es que en LD se publiquen artículos en esta línea (críticos con el PP, sobre la liberalización de las drogas etc.), porque la verdad es que se echan en falta.

DonCorleone dijo...

Ese es, ALbert, el motivo del post.