martes, mayo 22, 2007

100 RAZONES PARA NO IR VOTAR EL DOMINGO

Como no está ahora uno para ponerse a gastar neuronas buscando argumentos sesudos, y mucho menos para tratar de convencer a nadie de nada, dejo dicho de antemano que mis argumenos son de una futilidad sin límites, absurdos incluso, tanto, que casi pueden hacerle a uno feliz y todo. Así que ya pueden dejar de leer los que anden tratando de cazar argumentos racionales. No obstante, como a uno tampoco le gusta decepcionar al personal, puede el que en tal caso se encontrare pasearse un rato por aquí, o por aquí, o por aquí.
Ahí van mis propuestas:
Repicar con el sóngoro cosongo, morirse de sed en los desiertos de John Ford, mirar con los ojos de Borges, que son acaso los de Homero, y tratar de descifrar el laberinto, besar a la primera que nos mienta diciendo que no se irá, seguir sangrando por la herida que dejaron todas las que hasta entonces dijeron lo mismo, pedirles encarecidamente perdón a las que prometimos no irnos nunca, beber en la mejor mesa del Rick´s Café, ver House, levantarse y andar, como Lázaro, camino de nada, como Krahe, naufragar con Corto Maltés en los mares del Sur, resignarse a ser marinero en tierra, bajar al bar de la esquina, subir la cuesta Moyano, piratear todos los discos de Ramoncín y rayarlos y tirarlos a la basura, cortarle las orejas y el rabo al toro que está esperando ya a José Tomás, quemar el Ministerio de Hacienda, piruetear como el bufón de la Sonatina de Rubén, mear en el Café Gijón, por ver si se pega algo, cabalgar con John Wayne, disparar con Clint Eastwood, oler las flores del mal de Baudelaire, llorar con José Alfredo, que sigue siendo el rey de los amigos del hombre, reír con Sabina, atarse a la columna de Umbral, encender y apagar una y otra vez las luces de casa en humilde homenaje al fascismo ecologista, conducir con Alonso al ras de las calles de Mónaco, volver a reír con José Alfredo y a llorar con Sabina (o era al revés…), discriminar negativamente en base a lo que a uno le dé la gana, acampar en la Puerta del Sol, comer, joder y caminar con Camilo José Cela, sacarse en Las Ventas una barrera del 9 y tirar almohadillas a los del 7, malditos sean, olvidar con Humphrey Bogart, recordar con Audrey Hepburn, meterse las manos en los bolsillos como nadie en el mundo, que eso es Madrid, presumir de tener un amigo gay, coger el Diccionario, presumir de tener un amigo negro, volar en el Metro y comprobar que los frikis vienen arrasando, salir a perder el tiempo en busca del tiempo perdido, fumar a la cara de la señora Salgado, consumir, traficar en el bendito mercado negro, bajarse en Atocha, dar plantón a Godot, gastar en el top manta, cantar una ranchera, recitar un bolero, tararear un tango, saber que en inglés se dice “daydream”, robar a los agricultores europeos, viajar a París a oler la lluvia que decía Sabrina y pedalear hasta Tombuctú, pensar que uno es feliz, tratar de convencerse, no cortarse las venas al comprobar que no y conformarse con haberlo sido alguna vez, mirarle el culo a la vida, y si se vuelve y nos sonríe no dejarla escapar, volver a volver a empezar, recetar laxantes a los socialistas de todos los partidos para que saquen lo mejor de sí, patearse el Rastro recordando el optimismo gordo de Ramón y comprar algún cachivache, concertar una cita con las musas y sentarse a esperarlas, respirar los campos de Castilla, mirar el mar, el mar, y no pensar en nada, mentir piadosamente, soñar con Billy Wilder, romancear la mejor historia de España con Campmany, señalar con el dedo a los que lleven camisetas del Ché, levantarse y volverse a agachar en el patio de casa, quitarse la máscara, sacar al balcón la bandera pirata, mojar los periódicos, engordar la biblioteca, apagar la televisión, triturar la radio, ir al cine a ver algo de fuera, atreverse a decir que Almodóvar ya no escandaliza a nadie, contratar un crucero que haga escala en Ítaca, dejarse seducir por las sirenas, conseguir olvidarlo de una maldita vez, montar un botellón en la Plaza de la Villa, revivir Macondo, rescatar Venecia, respirar Madrid, no prestar atención, correr sin rumbo cierto… cualquier cosa, en fin, mejor que confiar el voto a cualquiera de esos que gritan por la tele.
PS: Vivo, sufro y disfruto en Madrid (o Madrí, o Madriz, que decimos aquí, para desesperación de Borges). Si viviera y sufriera en el País Vasco no sé si pensaría lo mismo. Seguramente, no.
PSS: La foto con la que ilustro el post es de Chema Madoz, uno de los poquísimos artistas españoles dignos de ser seguidos hoy en día.

11 comentarios:

Nairu dijo...

Ahora tenemos la oportunidad de castigarle por sus tropelías. ¿ La vamos a desaprovechar ?
Él no ha desaprovechado ni desaprovechará las oportunidades para castigarnos a nosotros con su política.
Se merece un varapalo y si no se lo damos nosotros no se lo dará nadie.

La abstención es un arma absolutamente ineficaz contra él. Ni siquiera le despeina. Se la suda completamente que te quedes en tu casa. Si no se lleva un buen varapalo se sentirá avalado para seguir haciendo lo mismo que ha hecho hasta ahora. Si no se lleva un buen varapalo tendremos que ver a Blanco y Rubalcaba sonrientes, satisfechos, eufóricos y presumiendo de que tienen el apoyo del pueblo. Si tampoco te convence la oposición vota a Ciutadans u otro partido. Si ganan y luego te defraudan castígales dentro de cuatro años; pero ahora es urgente pararle los pies a Zapatero y abrir la puerta de la regeneración del PSOE.

Ignacio dijo...

No votaré
pero no reviviré MAcondo.
Sigo viviendo en Castroforte del Baralla.

Pablo dijo...

AMÉN, hermano. Una de las mejores parrafadas que he leído en años. Igual me apunto a alguno de los 100 planes.

Anónimo dijo...

Pasar ?. De eso nada. La adolescencia ya la pasé

DonCorleone dijo...

Pobre de ti...

aquiles dijo...

Respeto y hasta entiendo tu decisión. Todo apesta. Pero en mi opinión no estamos para andar tirando el voto al pozo de los abstenidos. La abstención no sirve para nada. Si quieres protestar, vota en blanco, demuestra que estás en contra, pero no sumerjas tu voto en el de los pasotas.

Si te abstienes nadie te lo tendrá en cuenta y el enemigo te lo agradecerá.

Saludos

Anónimo dijo...

Voy a daros la que puede ser la mejor idea para el dia de las elecciones, irse a la playa, el dia entero, demuestra que esas sanguijuelas no diriguen tu vida por mucho que quieran

Anónimo dijo...

Buen artículo, podría haberlo firmado FSD perfectamente... :b

Ah, y no iré a votar, faltaría más.

Sic Semper Tyrannis,

FBL.

Anónimo dijo...

Ha costado muchos años y sangre llegar a una democracia; en mi opinión, es de las mejores muestras de libertad como ciudadanos.

Los partidos mayoritarios son lo que son y están como están, pero aunque sea hay que votar al partido minoritario con el que más simpatices con tal de legitimar lo poco que nos queda...

Br

berti dijo...

¡Vaya, qué artículo más bueno! Yo también estoy perdidamente enamorada de Borges.

En definitiva lo que estás diciendo es que la política no tiene la menor importancia en comparación con todo lo demás. Estoy de acuerdo. No tendría importancia si no fuera porque nos expropian y nos obligan. La mejor manera de luchar contra eso es despreciándolos y dándoles donde más les duele, haciéndoles el vacío.

DonCorleone dijo...

Muchas gracias Berti.
Eso es, efectivamente, lo que quería decir con el artículo. Eso, y exponer a modo de terapia una especie de collage de mi día a día, por ver si me encuentro un poco... pero nada... jaja...
Otro beso para ti.