jueves, octubre 11, 2007

La libertad al rescate de los liberticidas

Los radicales de Cataluña (por aludir a los noticiosos, pero hay tantos…) son el efecto indeseable de una sociedad que se dice libre. Los liberticidas, porque además de independentistas son socialistas, no merecen disfrutar de la libertad que anhelan destruir, pero si los demás deseamos seguir disfrutándola es necesario que todo miembro de la sociedad participe del libre intercambio, en este caso de ideas, y si es necesario hemos de hacer de tripas corazón y aguantar lo que podría denominarse externalidad negativa de la libertad (ojito neoclásicos, que no voy por ahí). Quemar fotos de los reyes y berrear proclamas de dudosa elegancia no agrade a nadie, como hemos visto, por lo que hacer punibles estas actitudes solo minará nuestro sistema social fundamentado en la libertad de que todo aquel que quiera participe, por ejemplo, del saludable ejercicio de la libertad de expresión. Más.