martes, abril 19, 2005

Y AHORA, ¿QUÉ? (PSE)

No cabe duda de que los socialistas están pasando por un buen momento, el mejor en mucho tiempo. Tras la controvertida victoria electoral del 14-M y la discreta aprobación del mamotreto constitucional europeo, llegaban a estas elecciones vascas sin haber pasado grandes dificultades de gobierno durante su primer año. Presentaban como candidato a Patxi López quien se había dado a conocer por su alternativo plan para el País Vasco y al que no obstante, no se le había prestado excesiva atención mediática, pero tras el domingo su relevancia política puede crecer a pasos agigantados.
Dijo López recogiendo el guante lanzado por María San Gil que él no sería el vice de nadie. Era sin duda una apuesta arriesgada aunque tenía mucho de brindis al Sol porque hoy por hoy el PSE no puede optar a liderar Euskadi. Pero aparte de lo grandilocuente que hubiera podido sonar la afirmación, el mensaje de fondo era claro, los socialistas tenían claro su papel que no era otro que aprovechar la ola de talante y sosiego en la que se mece actualmente el partido.
Y efectivamente el mensaje ha calado en el electorado vasco pues le ha devuelto el segundo puesto, un segundo puesto que suele ocupar el partido que ocupa Moncloa, lo cual no viene a quitarle méritos al resultado obtenido por el PSE. Ocupa, con 18 escaños, una privilegiada posición que le va a permitir mantenerse a la espera de la llamada de Ibarretxe que a buen seguro llegará para pedirle ayuda coyuntural o estructural. Sea cual sea la forma elegida por el lehendakari, lo que está claro es que ahora el PSE tiene en su mano la llave para moderar los planteamientos nacionalistas mediante un mejunje de planes Ibarretxe-López, y a la vez para dar mayor estabilidad a ZP que, aunque sumido en un permanente estado de trance, a nadie le amarga un dulce.En definitiva, el PSOE tiene que aprovechar la actual coyuntura y jugar bien sus cartas que son buenas tanto para sí mismo como para Euskadi, eso sí, siempre atento a lo que pueda hacer el PCTV que sin duda se encuentra en una posición tan buena como la de los socialistas.