miércoles, junio 28, 2006

A LA CALLE, OÉ, A LA CALLE, OÉ

Bueno, pues ala, a casita. Que no busque nadie excusas tontorronas. Llegamos, vimos, y nos pegaron tres patadas en los mismísimos.
España es asín… Y en esto del furgol no damos una a derechas. Todos caemos en la tentación ilusa de creer en un algo que no existe. La realidad nos fustiga cada dos añitos sin pudor y nosotros, erre que erre. Nos gusta sufrir. Siempre ha sido así. La historia de la selección sí que es la más tristes de todas las historias porque siempre termina mal, que diría el poeta familia de doña Esperanza (otra que, por cierto, ha caído de lleno en el entusiasmo de lo colectivo y nos ha plantado una pantalla para que los chulapitos de a pie nos acerquemos en masa. Pantalla, por cierto, que también “paga Esperanza Aguirre”, con el dinero ajeno, claro).
Bueno, pues eso. Que a tomar por saco. Para mí que deberíamos haber convocado a Rosa. A la Rosa más gorda de España, que si antes le pesaban las carnes, ahora le pesan las estanterías de tantos premios como le dan. Lo mismo te gana cantando que bailando, porque España la quiere. Con ella como única jugadora y Manolo el del bombo como único espectador, España entera hubiera triunfado en el mundo.
No somos nadie, que diría aquel. Siempre se van los mejores. Y así es, o así podemos creerlo, que aquí el que no se consuela es porque no quiere.
Lo que no puede tolerarse es el lloriqueo que ya se empieza a esbozar en los ojos de algunos. Podremos perder, pero no hacer pucheros. No busquemos excusas donde no las hay.

lunes, junio 26, 2006

OPOSICION 9 Vs CHAVISMO 1

La oposición de Venezuelano es mala, es pésima. De ahí, que según ellos mismo el enemigo a batir sea el presidente y candidato a las elecciones Hugo Chávez. Pero no será que los mismos adversarios son ellos y se demuestra muy fácil por dos factores: la ansias de poder que tiene la oposición y el desencantamiento que tiene la población de ellos, por su mala praxis política. ¿ cúando gobernanaran? Pues nunca...
Entonces, les hago una lista de hasta 9 candidatos contra Chávez.
Manuel Rosales Gobernador del Estado Zulia. Socialdemócrata. Extinción de AD
Julio Borges, Presidente de Primero Justicia, partido socialcristiano con matices y que, liberales. Extinción de COPEI
Cecilia Sosa Gómez (Partido Federal Republicano), Socialdemócrata. Extinción de AD
William Ojeda (Un Solo Pueblo), Socialista
Sergio Omar Calderón (COPEI, partido socialcristiano),
Vicente Brito (Movimiento Republicano), Socialista.
Enrique Tejera París (Solidaridad Independiente),
Froilán Barrios (Movimiento Laborista Venezolano), Socialista Extinción de AD
Teodoro Petkoff ( Fundador del Movimiento al Socialismo y director del Tal cual.)

Y la lista todavía puede aumentar porque se barajas más candidaturas,…. Así que yo con toda sinceridad, os digo que: si no iré a votar, votaría por Chávez ¡!! Somos muchos que estamos hasta las narices de estos politicuchos.

sábado, junio 24, 2006

ASÍ ESTÁ LA JUSTICIA EN ESPAÑA

Ya sé que está mal visto eso de auto-citarse. Además de cursi, queda altanero y empalagoso. Sin embargo, al ver la viñeta de Mingote de hoy en el ABC, no tengo por más que acordarme de algo que escribí el día 2 de junio acerca de la situación de la Justicia en España:

La situación bien podría contarse con una viñeta: un enorme grupo de jueces, periodistas, políticos, intelectuales, ciudadanos... que, comandados por José Luis Rodríguez Zapatero, no sólo le quitan la venda a la Justicia, sino que le arrancan a jirones la túnica y la violan por turnos

Pues bien, aunque la viñeta no es exactamente igual (es mucho mejor, claro) sí es cierto que condensa la misma idea:

viernes, junio 23, 2006

ESPAÑA CUBRE EL EXPEDIENTE

Partido flojete el de hoy, en el que los nuestros no han hecho más que cubrir el expediente.
Ciertemente, no se esperaba una gran emoción. Si acaso ver cómo se deslomaban los árabes por conseguir los casi 10 millones de pesetas que ayer mismo les había prometido un jeque sentado en un elegante sillón de rojo terciopelo que alguien le había plantado en el mismo césped para verles entrenar desde el burladero. Bueno, pues ni eso.
Los nuestros, que tenían la oportunidad de demostrarle al míster las cartas de cada quien se han pasado el partido empeñados en hacer un gol que les valiera el egoísta trofeo de salir en la foto.
Ciertamente, el partido ha parecido más un proceso de paz, que una lucha deportiva por el triunfo. Quizás haya tenido en esto algo que ver la macabra presencia del ministro Rubalcaba en el palco de honor.

EL PP Y SU "MOMENTO LIBERAL"

Leo hoy un artículo en ABC de un diputado socialista respondiendo a otro de José María Lassalle publicado días antes y del yo hasta hoy no me había enterado.
José Andrés Torres Mora, que así se llama el sociata del artículo de hoy, no decir más que, si acaso, parece tener algo más de cultura que sus compañeros de bancada. Especialmente, que Pepino Blanco, ese que, entre otras lindezas, dice que el referéndum del estatuto catalán ha sido un “ésito”. Bueno, pues eso. Que este Torres Mora tiene pinta de saber que el palabro se escribe con “x”.
Sin embargo, el artículo de Lassalle me interesa mucho más. Primero, porque es buen amigo de la asociación y a él debemos el empujoncito inicial para comenzar a publicar nuestra revista Cádiz. Segundo, porque es un hombre culto, simpático y agradable –alguna vez le he dicho que al PP le hace falta que salga gente así a los medios-. Y tercero, porque está en un partido que es el único del que podemos esperar algún que otro ramalazo liberal.
Su artículo se llama “El momento liberal” y a mí me ha vuelto a decepcionar. Lo siento, pero es así. Al leerlo me he acordado del consejo que cuenta Umbral le dio el maestro Ruano sobre cómo hacer un buen artículo: “tienes que hacerlo con una salchicha: átalo por los extremos y en el medio métele lo que tú quieras”. Y así lo ha hecho Lassalle. Empieza muy bien –“un «momento liberal» de palabra, formas y acción, como diría Jean-François Revel”- y termina muy bien –“es la hora de un «momento liberal» propositivo, seguro y orgulloso de sí mismo, de su responsabilidad con la libertad”- , pero en el medio, nada de nada. O mejor dicho, más de lo mismo: el liberal debe ser moderado, hay que ser inteligente, debemos presentar una oposición beligerante pero respetuosa… y en definitiva, se mete a describir lo que bien podríamos llamar el buen talante.
Ahora bien, ¿es que no puede ser un comunista inteligente, respetuoso y moderado? Ya sé que actualmente la cosa está difícil, pero quizá Julio Anguita respondiera en su época al prototipo. A mi entender, esas cualidades a las que a hace alusión Lassalle a lo largo de todo el artículo –y que yo he defendido aquí casi con las mismas palabras- son propias más bien de una persona sensata y educada que de un espectro político o ideológico determinado. Pocos españoles habrán sido más respetuosos y más educados que José Antonio Primo de Rivera y, sin embargo, pocos tan radicalmente contrarios al liberalismo, por ejemplo.
Por esto digo que me ha parecido decepcionante el artículo. El liberalismo español –ese que nunca ha sido- no puede ser defendido como si de una mera formalidad se tratase. Si hablamos de un “momento liberal” en España, que buena falta hace, hay que hablar de liberalizar empresas y de recortar impuestos, hay que tratar de manera distinta la enseñanza y la salud, hay que ponerse en serio a independizar los tres poderes, hay que mostrarse favorable a las libertades civiles y tantas y tantas cosas… De la educación, que se encarguen las familias y las escuelas.

MADRID ES MOSCÚ

Al hilo de la última de Gallardón -que ya comenté ayer- me viene a la memoria una escena de Tiovivo, Madrid circus 1950, de José Luis Garci.
En esta sucede lo siguiente: En una mesa de café tres comensales discuten, bajo la atenta mirada de la dueña del local, sobre los cambios que está viviendo el Madrid de los 50. El uno dice que se está europeizando, que "cada día crece más a lo alto, como Nueva York". Ante esto, el otro responde que lo que en realidad está sucediendo es que "se están perdiendo las esencias". "¿Pero qué esencias?" reprocha el primero, a lo que el tercero, típico chulapo, increpa afirmando con rotundidad que a él "el casticismo, que viene de casta, no le parece nada mal. Claro que -continúa con toda la mala leche- quizá en esto influya el haber nacido uno en Madrid, no como usted, que nació en Teruel". "Oiga, oiga, que yo llevo viviendo aquí desde los 13 años", lo que es respondido con la gracia seca y chulesca del castizo con la siguiente sentencia: "Sí, eso es lo bueno de Madrid: que admite la doble nacionalidad". Tras esto, vuelve al debate el segundo: "Pues yo lo que creo es que Madrid no se está europeizando, ni se parece cada día más a Nueva York. Madrid es Caracas. Dése usted si no una vuelta por los Nuevos Ministerios".
A todo esto, irrumpen en el bar dos policías cuyas gafas y gabardinas cantan más que todas las sirenas del mundo. Cruzan el bar y se dirigen a un muchacho que está sentado justo detrás de nuestros contertulios, al que dirigen el típico saludo de la policía de la época: "Documentación". Se la requisan junto con el libro que estaba leyendo. "Acompáñenos". "¿A dónde?". "Tú que crees". "Pero oigan, si yo no he hecho nada". "Te advertimos que si opones resistencia será peor". "Pero si no es que me resista, es que me gustaría saber de qué se me acusa". "Allí te lo dirán. Vamos". El muchacho se levanta, bajo la atenta mirada silenciosa del bar entero. Hasta el ruido de los vasos se ha apagado. Después, nada más salir, toma la palabra, tras la barra, la dueña del bar para sentenciar el debate anterior: "Madrid ni es Caracas ni es Nueva York. Madrid es Moscú".
Pues eso. Que Gallardón no nos venga con cuentos. Que no nos cuente que nos está modernizando Madrid. Que no nos cuente que quiere hacer de ésta la ciudad más moderna de Europa. Que no nos venga con el mestizaje y el Madrid que acoge caritativamente a todo el mundo. Necesitamos que alguien, con el mismo poder que la dueña del bar de Garci, le suelte eso de que Madrid es Moscú. De momento, el único que puede hacerlo es el pueblo madrileño, tras la barra del bar de las urnas. Apenas dentro de un año.

GALLARDÓN: LA CALLE ES MÍA

A veces basta una frase para definir a una persona o un personaje, para clavarles con alfileres cual mariposas clasificadas en los museos. Así por ejemplo, no cabe ninguna duda de que la frase que sirve para definir a Alberto Ruiz Gallardón no es otra que aquella de "la calle es mía".
Después de hacer y deshacer Madrid como si del jardín de su casa se tratase, la última del amigo consiste en prohibir todos los anuncios luminosos de la capital. Así, como suena. Por su puro capricho.
De esta manera, deberán ser retirados más de 10.000 carteles, cruces de farmacias incluidas, en base a que a Gallardón le asusta que Madrid se convierta en un "escaparate descontrolado, caótico y desordenado".
Pero, ¿quién se ha creído este tipejo que es? ¿habráse visto mayor prepotencia con tan alto descaro? ¿cuánto nos queda para que decida establecer cartillas de racionamiento en pos de que no nos convirtamos en unos consumidores descontrolados, caóticos y desordenados? ¿se le ocurrirá un buen día sancionar el incumplimiento de sus antojos con trabajos forzados obligándonos a cavar en la M-30?¿realmente a alguien le parecen estas cosas exageraciones? ¿nadie cree que el PP debiera tomar postura ante tamaño escándalo? ¿o deberá admitir siquiera tácitamente que es un partido en el que caben posturas abiertamente comunistas o fascistas (socialistas, vaya)?

martes, junio 20, 2006

ESPAÑA SIGUE ADELANTE

Bueno, pues después de pasarlas algo canutas, la selección nacional ha terminado bien su partido de hoy ante Túnez y nos hace soñar ya con unos cuartos de final con ritmos brasileiros...

Que se preparen los cariocas, que también vamos a por ellos...

PD: Por cierto, hablando del Mundial, aprovecho para alabar el trabajo de Andrés Montes, locutor de La Sexta. Un auténtico cachondo que hace que el fútbol sea una verdadera fiesta sin importar que en el campo haya o no espectáculo. Cuando falta, él -con la complicidad y las risas de Salinas y Esteban, se encargan de regarlo de canciones, películas, apodos y un sinfín de ocurrencias (en una de las cuales, por cierto, alabó la economía de libre mercado: "eso sí que no lo cambiamos por nada del mundo, ¿verdad, Salinas?"). Un crack, o sea. Por más que la gente se empeñe en criticarlo todo, la montesmanía sigue adelante, como nuestra selección. Dicho queda.

lunes, junio 19, 2006

JIMÉNEZ LOSANTOS Y MIGUEL ÁNGEL BLANCO

Suelo afirmar desde que lo leí, ante la mirada estupefacta de mucha gente, que cualquier español de bien mínimamente aficionado a la historia y la literatura debe sentirse moralmente obligado a leer "Los nuestros", de Federico Jiménez Losantos (por esto lo de la estupefacción de algunos ).
He leído varios libros de Losantos (por el contrario ni acostumbro a leerle en el periódico, ni le escucho por la radio más que de pasada) y ninguno tan especial como éste, en el que la biografía de los personajes más importantes -alguno se echa de menos y otro de más- de la Historia de España se nos presenta de manera breve y con una calidad literaria exquisita -no en vano es poeta, Federico-. Así, quedan retratados desde Julio César hasta Lilí Álvarez, pasando por Colón, Goya, Machado... (algunos podéis leerlos aquí).
Viene la recomendación al caso porque empieza ya a juzgarse a los dos hijos de puta que asesinaron a Miguel Ángel Blanco, cuyo retrato es uno de los más logrados del libro, y que no me resisto a traer aquí:
MIGUEL ÁNGEL BLANCO GARRIDO: EL LLANTO DE UNA NACIÓN:
Toda la Corona de Castilla, incluyendo naturalmente al Señorío de Vizcaya, no reunía tanta gente cuando fue capaz de descubrir, conquistar, evangelizar y occidentalizar a casi toda América en 50 años como fue capaz de reunir un vizcaíno de padres gallegos, Miguel Angel Blanco Garrido, natural de Ermua, en un solo día: el 14 de julio de 1997. Juntando viejos, mujeres y niños, toda Castilla no llegaba en 1492 a los seis millones. Autores hay que no la dejan pasar de cinco. Sin embargo, este muchacho, al morir con sólo 29 años cumplidos, supo, pudo, hizo el milagro de echar a la calle a seis millones largos, que de punta a punta de España, incluyendo la Península y sus archipiélagos, lloraron a lágrima viva su desaparición. Millón y medio de personas en Madrid, un millón en Barcelona, medio millón en Sevilla, Valencia y Zaragoza, quién sabe cuántos miles en cuantas plazas de cuantos pueblos. Lo cierto es que el que no salió a la calle lloró en su casa, y el que salió, lloró también. Nunca hubo un llanto tan largo, tan concienzudo, tan sentido, sobre la áspera, verde y bermeja tierra de España. Nunca lloraron tantos por uno solo.De este vizcaíno nacido de gallegos, de este español arriscado en la frontera, sabemos sólo una cosa, que para todos ha sido suficiente: era uno más, era uno de los nuestros. Y como nuestro nos lo mataron, y como nuestro lo hemos perdido y encontrado. Porque de la muerte de un hombre ha nacido algo más que un símbolo: un mártir. Y un mártir vasco de la fe española, pero un mártir en vaqueros, sin aspavientos, sin alardes. Un mártir de andar por casa, que es lo que todo el mundo pretende: andar por casa, por la casa grande de nuestro pueblo. Lo mataron precisamente por eso, porque era uno más. Y nunca llegó a más sólo uno, en su triste cuerpo desvanecido de agonizante.Miguel Angel Blanco Garrido tenía un padre albañil, una hermana en Escocia y una novia muy guapa con la que se iba a casar. Entró en política, en la modesta dimensión de la concejalía de un pueblo de Vizcaya, cuando asesinaron a Gregorio Ordóñez, el líder del PP en Guipúzcoa. Sintió entonces que la moral pública exigía dar testimonio de su fe, porque su fe, sin estridencias, le sostenía. Ahora sucede a Gregorio Ordóñez en la lista de mártires, que no víctimas, ni bajas, de la jauría etarra. Pero, más allá de este mundo, cuando ya no puede sentir miedo en los huesos ni angustia en el corazón, le ha tocado ser el sí bolo de todos los muertos de esa guerra sin declarar, y por tanto sin final, que es la política vasca.Podía haber sido otro, porque otros muchos han pasado, como él, la angustia del secuestro, la humillación de la tortura, la espera de la muerte y la convulsión del moribundo. Pero ha sido él. Después de haber descubierto toda España el zulo de Ortega Lara y las condiciones inhumanas, peores que las de los nazis, los estalinistas o los serbios, que los etarras reservan para sus víctimas, la sensibilidad popular estaba a flor de piel. Y entonces secuestraron a Miguel Angel y amenazaron con matarlo si, en 48 horas, el Gobierno no ponía a todos los presos etarras cerca de sus caseríos imaginados, de sus pisos cutres, de sus casas confortables, de su entorno familiar, tan cálido, tan reconfortante después de haber pasado por el trámite de despenar a algún prójimo. Era una forma de muerte lenta, a cámara lenta, dijo el periódico, y, en efecto, así fue. A las 48 horas, alguien vio el cuerpo de un hombre tumbado en una cuneta con la cara bañada en sangre. Nadie tuvo dudas de que se trataba de Miguel Angel Blanco. Nadie tuvo dudas de que, al menos, sus sufrimientos habían terminado.Porque durante dos largos, larguísimos días, España vivió la agonía de Migue como suya. Y cuando llegó su muerte, la vivió como si fuese suya, personal y intransferible. De ahí el llanto, el río inmenso de llanto que anegó la cara antigua y hermosa de la patria. De ahí los millones de personas que salieron a la calle a llorar su propia muerte y a agracederle a Miguel Angel que hubiera muerto por ellos. Porque así se ha entendido y si no es así, no se entiende: el pueblo español ha sentido que Miguel Angel ha muerto por todos los españoles. Y así lo ha llorado. Y así lo ha enterrado. Y así lo recordará siempre. Miguel Angel Blanco no pertenece ya sólo a nuestra historia política sino a nuestra historia religiosa, si puede hablarse de religión en el sentimiento nacional. Unamuno, su paisano y maestro, diría que sí.Espero que nadie entienda como falta de respeto a una figura tan sincera y profundamente querida y subrayar lo que de auto de Pasión ha tenido su muerte para este viejo pueblo descreído pero profundamente católico. Espero que no se entienda mal tratar de explicarnos cómo ha sido posible que todo un país caiga de rodillas, siervo de la pena, ante una persona que, 24 horas antes, era absolutamente anónima. Y sin embargo, los datos están ahí. Era un joven, con toda la vida por delante. Tenía padres pero aún no tenía familia propia. Sus orígenes no podían ser más humildes. Sus padres también vinieron de fuera, de muy lejos de Nazareth, aunque allí habían echado raíces. Con mucho esfuerzo pudo estudiar y supo terminar sus estudios con fortuna. Ya había comenzado a recoger el fruto de su trabajo. Una hermosa mujer a su lado, lo esperaba. El encontraba en la música la pequeña y doméstica locura que cada sábado hacía volar las preocupaciones y lo sumía en un éxtasis tranquilo, de pueblo, sin trascendencia. Y un día, al ver que habían cortado la cabeza de un Hombre Justo, sintió dentro de sí la llamada de la justicia, de hacer pública su confesión de fe en el prójimo. Y la siguió, contra los fariseos y los publicanos. Y todos vieron su virtud. Tal vez por eso lo eligieron para morir.Dicen los forenses que sudó mucho, que su angustia fue inmensa tras su secuestro. No dicen que sudó sangre, pero como si lo dijeran. Dicen también que le ataron las manos a la espalda horas antes de matarle, para que viera llegar el final de su tiempo sin poder tomarle la medida, como un inmenso terror desierto. Dicen que lo hicieron arrodillarse en la cuneta antes de ponerle la pistola en la nuca. Y que, de rodillas, después de dispararle una vez, tras unos segundos que se harían horas, días, años, los 29 años de vida y todos los años de una vida por venir que ya no llegaría nunca, lo remataron en el suelo. Y lo dejaron por muerto, como un pobre animal atropellado en la carretera.Pero Miguel Angel no murió entonces. Su cuerpo exánime guardó todavía unas horas el pálpito al que algunos llaman vida y otros el simple andar del corazón. Anduvo aún, en las brumas de una agonía que ya no era suya, sino de toda España, horas y horas, sin esperanza pero como ejemplo.Esas horas fueron decisivas para convertirle en mártir, en santo, en crucificado a los ojos de la gente humilde, del pueblo corriente, del común que ve la vida por la televisión pero sabe distinguir lo que hay de verdad detrás de unas imágenes y vio que detrás de las imágenes de Miguel Angel llegando al hospital vivo pero yerto, tapado con una pobre manta azul que parecía tejido para Lázaro por Marta y María, todo lo que había era verdad. Pura verdad. Cegadora verdad. De ahí nació el llanto. Y de ahí el culto.Porque la forma en que España se lanzó a llorar por plazas y avenidas, por calles y callejas no ha sido por orden ideológico, ni siquiera político. Ha sido tribal por el impulso, nacional por lo civilizada, moral y religiosa por lo que ha tenido de culto a los muertos en nombre de la vida. Ha sido como un grito ante el abismo y como un himno de ofrenda. Ha sido la mayor procesión laica de nuestra Historia, pero en vez del Cristo, el pueblo caminaba tras la imagen de un muchacho asesinado por los enemigos de la nación y de la libertad, por los que quieren romper lo que, más que cuerpo político, casi parecía cuerpo místico.La muerte de Migue se ha visto no sólo como un acto de crueldad sin límites sino también como un sacrilegio. Por verter la sangre de un inocente tras hacerle agonizar más de dos días, las mismas horas del Nazareno, pero también por atentar contra el inocente, contra el cordero, contra el que nunca hizo mal a nadie, contra el que sólo tenía como proyecto, además de los hermosos y modestos de su vida familiar, el de ir caminando hasta Madrid para conseguir que rehicieran el polideportivo de su pueblo, roto por la tormenta. En recompensa, en homenaje, toda España se puso en pie camino de su tumba. Y le van a construir el polideportivo que llevará su nombre. Y le van a guardar para siempre, en los libros de Historia, lugar de respeto.Pero acaso lo más importante de ese inmenso entierro con seis millones de acompañantes y 33 más de deudos y parientes es que la vieja nación, a la que se daba por rota y vieja, apareció a la luz del sol y bajo la lluvia inmensamente joven, llena de vida, renacida por la sangre de Miguel Angel. Y se miró a sí misma y casi no se reconocía. Por eso muchos, en la Plaza del Pilar donde se celebró el funeral postrero, que no definitivo, lo llamaban santo. Porque dijo Miguel Angel Blanco Garrido a España: levántate y anda. Y España se levantó, se puso en pie y echó a andar por todos los caminos de su ser. Así fue, así ha sido y así se recordará en el tiempo. Esa estancia vacía y luminosa en la que hoy habita la memoria de uno de los nuestros.

domingo, junio 18, 2006

EL ESTATUTO, ¡QUÉ GRAN CLAMOR!

Una tremenda patada en la espinilla. Un rotundo codazo en las narices. Un solemne corte de mangas. Un jugoso escupitajo en plena cara. Incluso aquel “hachazo terrible y homicida” que cantaba Miguel Hernández. Cualquiera de estas cosas vale para reflejar la actitud de los ciudadanos catalanes con respecto a su clase política.
Hoy se ha demostrado que a la gente le importa vivir, trabajar, viajar, ganar dinero y pasar la vida con la tranquilidad que los politicuchos se empeñan en usurpar. Ni el estatuto era un clamor. Ni la opresión española era insoportable. Ni el cambio era de vital importancia. Ni el patriotismo catalán se vive a flor de piel. Nada de nada de nada. A la gente le importa bien poco todo –todo- lo que la sucia clase política toda –toda- les dice. Nada les importa la identidad nacional. Nada el incumben los rifirrafes partidistas. Para nada necesitan un nuevo estatut. Vamos, que al ciudadano de a pie le importa un huevo, y hoy lo ha demostrado.
Ahora bien, ¿y ahora qué?
Bueno, pues ahora, a aguantar más de lo mismo, a sufrir el ahogo de un estatuto cuasi-comunista, otros cuantos años de debates idiotas, garrotazos, insultos… todo ello aliñado en breve por más conflictos, más pobreza, más paro, más impuestos, más dirigismo, más intolerancia… Y más elecciones, y más coches oficiales, y más guardaespaldas con gafas oscuras, y más mítines…
Así se vayan todos –todos- a la mierda.

miércoles, junio 14, 2006

EL SUBCOMANDANTE MARCOS -O EL BATMAN DE LAS AMÉRICAS- EN TVE1

Por si fueran pocos los dislates –seamos políticamente correctos- que nos están tocando vivir últimamente, me encuentro en la televisión pública zapateril con un Jesús Quintero entregado al Subcomandante Marcos. Veinte minutos de propaganda por el careto. Por cierto, he dicho televisión zapateril y quizá debiera haber dicho zapatista…
La cosa ha empezado bien y con fuerza: “aquí tienen a un hombre que ha puesto en pie de guerra al pueblo contra los abusos del poder del gobierno mejicano, al nuevo héroe, al Che Guevara de hoy en día”, un hombre “que es violento porque está desesperado”…
Después, el payasete de Rafael, que así se llama el batman de la selva, respondía y soltaba asquerosidades desde el otro lado del mundo, vía televisor de plasma último modelo: que si las bondades de Castro, que si lo iluminador del futuro de Bolivia, que si los cuernos y el rabo de Bush… Y, cómo no, sobre las grandes esperanzas que tienen los zapatistas –va sin segundas, o no- con el buen destino de sus amigos de la ETA.
Supongo que para esto, mayormente, es por lo que ha salido ahora el asesino este (asesino, además de payaso, hortera, cursi, malvado, izquierdoso, mentiroso, cínico, cruel, miserable…).
Lo que ha dicho, pues os lo podéis imaginar: que “ojalá no haya ni vencedores ni vencidos”, que “no puede importar los muertos de uno y otro bando, sino los argumentos de los unos y los otros” y que tiene “muchas ganas de que salga bien porque también nos puede venir de maravilla a nosotros”. Qué grandes son nuestros nuevos socios internacionales!!!
Para terminar, por si la propaganda hubiera sido poca, y supongo que por agradecimiento a la gran contribución en pos del “proceso de paz”, Quintero -puesto ya en la diana de la anvidia más cainita de los Sopenas de turno- ha terminada el show preguntándole:
- “¿Hay alguna cosa que no le he preguntado y que quiera usted decir?
-“Por supuesto, Jesús”.- Ha soltado su programa…”bla,bla,bla…”.
- “Gracias subcomandante. Mi gratitud. Mi gratitud”.

PS: Justo antes de que el asesino apareciese en pantalla, había pasado por la silla del plató el ministro Aguilar, hermano del hijoputa pintamonas que pintó lo que pintó.
PSS: Justo después, ha cantado un negrito que ya estuvo hace un par de semanas en el programa –otra vez se me ha escapado su nombre- y que soltó un enorme titular “Cuba es un gigante que dentro de poco va a dar la gran sorpresa”. Incluso Quintero quedó sorprendido y no tuvo más que interpelar: “se refiere usted a la música y el cante…”, para ser respondido por el negrito, muy serio: “no, no. Me refiero a todo, lo económico, lo político…por no hablar de la medicina” (de ser yo el regidor de la cosa, hubiera sacado al instante el cartel de "risas generales")
PSS: En fin, qué no puede pasar en un país en el que se empieza ya a apalear al grito de “al fascista, al fascista” a los ancianos sospechosos de comulgar con el ideario pepero…
PSSS: Si queréis leer algo ameno y divertido, además de certero e ingeniosísimo, sobre el Subcomandante y sus coqueteos con la intelectualidad, no dejéis de comprar "Turistas del ideal", de Vidal-Folch.

BIEN COÑO, BIEN


Ya era hora de una alegría, hombre. Parece que nuestra selección nos ha dejado aquí toda la porquería patria y se han llevado con ellos lo mejor de España. Buen juego, goles y alegría. Así les den por retambufa a todos los que a buen seguro les ha escocido el triunfo...
Que siga el espectáculo!!!

martes, junio 13, 2006

UNA ARTÍCULO GENIAL, ENTRE TANTA MEDIOCRIDAD

Un año se cumple de la muerte del maestro Jaime Campany.
Y con el aniversario, resucita de repente el milagro de su genio. Salta la liebre de sus versos por la tercera página de su antiguo ABC, al que se encargaba de poner la magia y la grandeza. Brota de entre la ingente maleza actual de grescas y movidas cainitas, de entre el periodismillo de opinión servil y cabizbajo, de entre los artículos fangosos tan llenos de las porras y los escupitajos de los rogelios, tan rebosantes de torpezas populares, brota, digo, la Literatura con mayúsculas, la poesía atada a la columna corintia que nos lanza Laura Campmany -de casta le viene- desde la Tercera del ABC. Quién si no pudiera tener el par de alfombrar una Tercera en verso tan entera y tan llena de luz.
Ahí va eso, maestro. No se quejará usted, coño.
UN AÑO SIN CAMPMANY, por Laura Campmany
COMO si la existencia fuera espuma, hoy se cumple el primer aniversario de la muerte de un hombre de principios, de la muerte de un hombre con redaños. De uno de los más grandes periodistas, de un poeta vestido de diario. Campmany se llamaba, ya lo saben. Ya sé que no es tan fácil olvidarlo. Y no habrá tarta, velas ni canciones en este desabrido «incumpleaños», ni gratitud, ni besos, ni alborozo, ni música, ni bromas, ni regalos, sino un calor de cera derramada, una llamita ardiente, un memorando, un luto medio oscuro y tembloroso, y una esposa camino del calvario. Unos hijos perplejos y muy solos, a la fuerza más hombres, más humanos, un susurro de amigos y parientes, allá en la humilde iglesia de mi barrio. Como estoy en Madrid, duermo en su alcoba. En esa alcoba donde no hace tanto silbaban por la noche como el viento, purpúreos como el bronquio del ocaso, sus pulmones de flor superviviente, de antiguo fumador, de ola de barro. Antes de dar mis sueños a su almohada, le rezo una oración a su retrato y rozo apenas su batín de seda, por si aún tuviera el eco de su tacto. Miro todas sus cosas que nos quedan y le pregunto dónde se las guardo.
Un año sin Campmany es mucho tiempo. Un año sin Campmany es un fracaso. Si no se hubiera muerto de improviso, si no se nos hubiera puesto en paro el bravo corazón con que latía en un preciso instante del pasado, ustedes nuevamente lo tendrían donde tantas mañanas lo buscaron, con su nombre de extraña ortografía, su calva de perfiles planetarios, el brillo de sus ojos diminutos y su prosa de encajes y bordados. Y su labia, su duende y su cadencia, y su coña zumbona de murciano. Con su ingenio vivaz les dejaría más alegres o un poco cabreados, pues no hay nada en la sana inteligencia que invite a no pensar o mueva al llanto. Ya le habría llamado a Zapatero acebuche, adoquín, alma de cántaro, bucéfalo, bolonio, badulaque, jarocho, papirote o tiracantos. O algo más que en su nombre no me atrevo a escribir en corriente castellano. Y sospecho también que a «estos rogelios» que saben, por desgracia, dónde vamos, por no abusar del don del adjetivo, los tendría ya ha tiempo bautizados de testas de alcornoque, precipicios, invitados de piedra, puro caos, gentes de mucho fuego y poca lumbre, hiato de libertad, nube de cardo. Campmany, a los ignaros contumaces, a los cortos de aliento, o a los largos, a todos los plumíferos vendidos, a todos los plumillas paniaguados, a los filibusteros y arribistas, jueces de turno, próceres de trapo, montillas, maragales y roviras, a algún libertador de chicha y nabo, a los aquí-estoy-yo de pacotilla, a los anchos de manga, a los templados, bodoques, pisaverdes, boquirrubios, analfabetos y latiniparlos, les habría cantado las cuarenta, una vez en espadas y otra en bastos.
No aspiraba Campmany, con su verbo, a cambiar este mundo que nos damos. Demasiado, tal vez, lo conocía. Por algo fue también uno de tantos a los que nuestra guerra y nuestra Historia la infancia y el azúcar les robaron. Historia al parecer tan memorable, y tan hecha de buenos y de malos, que hoy el que la escuchara pensaría que no corrió la sangre en los dos bandos. Mi padre, por entonces, era un niño. Cumplió en el 36 los once años. Sus armas, un puñado de canicas. ¡Ya ven cuánta maldad! ¡Qué buen soldado! Once años no más, los suficientes para atar una mosca por el rabo y acordarse del hambre y los remiendos, y de aquellas lentejas con gusanos, y de un tiempo de puertas reventadas, y de adultos matándose a destajo. Bastantes para amar, después de todo, y aprender a vivir como los pájaros, arañándole al sol unas migajas del pan que nos prodiga con sus rayos. Y viviendo entre versos e infiernillos en uno de esos cuartos realquilados donde hasta los quinqués te los racionan, pero no hay quien apague a Garcilaso.
Hoy, que se cumple un año de su muerte, me asomo a su recuerdo y lo desato. Con agüita de miel y hierbabuena, le humedezco las sienes y los labios. Y le canto una nana rumorosa, un poco de Gardel, como de tango, como de cambalache y siglo veinte, como de no volver y adiós, muchacho, como de lirio o flor de la canela, no sé, como de luna o de caballo. Y le digo a mi viejo padrecito que habría dado mi vida por salvarlo, un trozo de mi carne por tenerlo, mi orgullo, por haberlo prolongado. Que Emilio nos consuela como un hombre. Que mi hermana Beatriz sigue llorando. Que mamá se ha quedado como un libro que no tuviera ya significado. Y yo no me lo quito de la frente, y lo llevo en el pecho, como a un santo.
Ahora que su sillón está vacío, ya no tiene sentido despertarlo porque juegue el Madrid o corra Alonso, porque marquen Morientes o Ronaldo. Ya no hay que programarle las comidas, ni llamar a Opinión a cada rato a preguntarle a Marisol o a Gema, o a Pato, si el artículo ha llegado. Ángela, la doctora, ya no tiene que venir por la tarde a visitarlo. Siguen llamando todos sus amigos, pero él ya no descuelga el aparato. Allí donde se encuentra sobra todo, lo mismo complacerlo que enojarlo, esconderle los dulces o decirle que esta vez no se lleve el coche al Lago. Qué pena, que no esté donde podría disfrutar del perfume del verano ahora que han empezado los Mundiales, y ese chico, Nadal, sigue ganando. Ahora que toda voz parece poca para llamar siniestros a los pactos, ridículas, a algunas leyes nuevas, tildar a un Estatuto de insensato. Ahora que hasta su póstuma columna, esa «gente en la calle» de hace un año, ha vuelto a congregarse numerosa para mostrar su aplomo y su rechazo. Y decirle muy claro a Zapatero que de su zapatiesta estamos hartos.
Pero Jaime Campmany ya no vive. Hace un año que no lo disfrutamos. Me lo escucho decir y no lo creo. Me lo miro escribir sin aceptarlo. A veces, sin querer, me lo imagino sintiendo que su vida pega un salto, y viéndola, quizás, pasar deprisa, como en un proyector rebobinado, esperando el final más absoluto, no sé si con paciencia o con espanto, perdonando a los hombres sus ofensas y dando última cuenta de sus actos. A mí lo que me duele como un hierro es saber que pasó por ese trago. Eso sí que no sé cómo sufrirlo. Eso sí que yo a Dios se lo reclamo. Y si hay un cielo donde el alma vibra más allá de este cuerpo que habitamos, ese cielo le cuadra por derecho, porque en verdad fue un ser extraordinario. Porque era un hombre bueno como pocos, porque era inteligente y se hizo sabio, porque tuvo a raudales los amigos y ese algún enemigo necesario. Porque era generoso a manos llenas y no le vi jamás un gesto amargo, y porque se ha llevado al otro mundo tanto amor como en él nos ha dejado. Ya estará conversando con las musas. Seguro que ya es miembro numerario de la Academia mágica y celeste que corona las cimas del Parnaso. Ya estará con los ángeles más vivos, ya estará con Quevedo y con Gerardo, preguntando de nuevo a su maestro «qué es esto que tenemos en las manos». Y ya en la letra C de su apellido, ocupando su trono literario. Hoy, alcumplirse un año de su muerte, me van a permitir desenterrarlo. Los hombres no se mueren por completo mientras alguien se empeñe en recordarlos. Búsquenlo en su memoria y en la mía, donde sigue su voz aleteando. Hoy pídanle a Campmany una sonrisa. Verán cómo él les hace ese milagro.

MAÑANA, CHAT CON ESPERANZA AGUIRRE

Mañana estará Esperanza Aguirre respondiendo en el chat de El Mundo.
Ya pueden enviarse las preguntas. Aprovechad. Yo ya he mandado unas cuantas.

LA IZQUIERDA FASCISTA DA UN PASO MÁS

La izquierda sigue a lo suyo. Ahora que los tiros están tan bien vistos, a lo mejor han concluido que va siendo hora de empezar a cargar las pistolas también en Cataluña.
¿Cuántas muestras de condena habrá hoy por estos actos por todos aquéllos que han gastando toneladas de tinta en tachar de fascista la manifestación -totalmente pacífica- del sábado?

domingo, junio 11, 2006

DE LA IZQUIERDA MISERABLE

Uno ha repetido mil veces que aquél que se diga socialista o de izquierdas, o es un ignorante o es un miserable. No cabe otra. Con los primeros, podrá, si su cerrazón no es irreversible, tratar de convencerles con argumentos, datos y razones. Con los segundos, no queda más remedio que contenerse y condenarles a la más inaplacable marginación social.
Bueno, pues para los bienpensantes que piensan que los hay más del primer grupo que del segundo -más ignorantes que miserables, o sea- sería bueno que leyeran ahora los periódicos, escucharan las radios y hablaran con las gentes de la calle. Son pocos y puntuales los momentos en los que puede vérseles el plumero de manera tan clara como ahora.
Si antaño sonreían y daban saltos de alegría -la crema de la intelectualidad a la cabeza- ante cada sesinato o plaga de hambrientos que se derrumbaban por los campos nevados de Siberia, hoy, disfrazados de socialdemócratas -transexuales políticos los llamó Revel- le ríen las gracietas a Fidel Castro, avivan sus esperanzas con el asesino Hugo Chávez, condenan a muerte a los pobres del mundo o, y aquí es donde quería llegar, se levantan de sus butacas como locos a aplaudir y hacer suyas las palabras de los asesinos de la ETA.
Al fin, se han encontrado con un presidente que ha convertido en políticamente correcto aquéllo que desde hace tanto tiempo venían todos ellos pensando. Ahora pueden darle la razón a los asesinos en nombre de la liberación de los pueblos. Ahora pueden ser sinceros situándose encima del lado del poder, a la sombra del amo que les alimenta.
Uno de estos seres miserables que mueven la colita y sacan la lengua cuando ZP les llama es Enriq Sopena, que ya ha dejado hoy bien claro su desprecio a la AVT -organización que recoge al 90% de las víctimas- a la que instala en la extrema derecha y adelanta sin rodeos de quién será la culpa si la "paz" no se consigue:
"Al menos que lo sepan los Aznar, Rajoy y toda la plana mayor del PP. Y que lo sepan los Alcáraz, la conversa Gotzone Mora, la asimismo conversa Rosa Díez -de la cual habrá que hablar algún día- y su fervoroso séquito mediático. Si se rompe el proceso de paz –expresión que tanto odian en la actualidad y que tanto utilizó Aznar en su momento-, vamos a ser muchos quienes culpemos en primer lugar, y por supuesto, a ETA. Pero inmediatamente después trasladaremos el correspondiente tanto de culpa a esta derecha que está haciendo cuanto está en sus manos para destruir la esperanza colectiva de acabar con la violencia. Una derecha que acusa brutalmente a Zapatero –como se pudo de nuevo oír en la plaza de Colón- sin aportar prueba alguna acerca de la pretendida maldad del presidente. Los ataques contra Zapatero no se basan en la realidad. Se fundamentan, sobre todo, en invenciones, suposiciones, imaginaciones, especulaciones, injurias y calumnias".
Con ello, ya tienen coartada para seguir escupiendo el odio que llevan dentro cuando la guerra civil se les desgaste. Cuando ese día llegue, contarán además con el poder de señalar con el dedo al siguiente en caer.

sábado, junio 10, 2006

LA CONGA DE LAS CIFRAS

Como después de cada manifestación, ya estamos inmersos en el vergonzoso baile de cifras. Esta vez, la diferencia sigue igual que en las anteriores. Los unos con sus 200.000 y los otros con su famoso millón. Ninguno de los dos se mueven. Será que siempre acuden los mismos (yo esta vez no he podido).
En cualquier caso, matemáticas a parte, la sola presencia de los que estaban en el estrado basta y sobra para sacar los colores a quien tenga un poco de vergüenza en este Gobierno nuestro, que no sé si quedará alguno.
Que los muertos y los medio vivos que han sufrido en carnes propias el largo brazo mafioso del terrorismo acudan en conjunto a protestar y poner de manifiesto la humillación que están sufriendo por la actitud del Gobierno debería sobrar para que esta gente diera para atrás.
Rodríguez Zapatero está ahí, se supone, para servir a los ciudadanos, no para someterlos de manera tan siniestra y descarada.
¿Quién se creerá este tipo que es?

viernes, junio 09, 2006

EL ESTILO INFANTIL DEL ABC CONTRA JIMÉNEZ LOSANTOS

Al más puro estilo de El País en los tiempos en que España estaba gobernada por la mafia, plagando sus editoriales referidos al Vídeo de Pedro J. de incontables "pedrojosé" y "Sr. Ramírez" -aún le siguen llamando así los tertulianos adictos en las televisiones y periódicos-, acostumbra ahora el ABC, con el mismo rebote infantilón, el mismo pique colegial, a llamar a Federico Jiménez Losantos o bien "Federico Jiménez", bien "Jiménez" a secas.
Así, al hilo de la polémica con Gallardón, escriben hoy en su edición digital de lo que le pasa "al locutor Federico Jiménez", lo que "Federico Jiménez dijo" o a lo que "Jiménez se refirió".
Parece, ya digo, la cosa más propia de un patio de colegio que de unos medios de comunicación de cierta importancia en España. Claro que sobre la actual importancia de ABC, mejor hablamos otro día. Bastante tienen ya con lo suyo. Lástima que se les vaya a hundir el barco sin una gota de la dignidad que antaño les sobró...

jueves, junio 08, 2006

Suerte compañeros

Un avez más junio llega y algunos nos jod... (piiii) con los exámenes. Sólo queda el consuelo de que después junio viene julio y la cosa pinta mucho mejor¿verdad?. Tan sólo quiero dar ánimos a lo que estos días nos ponemos morenos de flexo y ganamos unas cuantas dioptrías (como dure mucho me quedo ciego xD). Pensad que al fin y al cabo son 9 meses de vida coj...(piiii) y tres de sufrimiento. Yo creo que merece mucho la pena, jejeje, ojalá no acabara nunca...
Nada más, os deseo mucha suerte, liberal por supuesto, a todos, todos.


PD: ...ya queda menos para el verano.

martes, junio 06, 2006

ESTA ES LA ESPAÑA DEL TALANTE Y LA SONRISA

Reproduzco la narración de las agresiones que sufrieron ayer los Ciutadans de Cataluña. Poco les falta ya para que los metan a avivar chimenéas bajo la diabólica sonrisa de Zapatero.
Así lo cuenta Vistoria Prego:

Yo vi a los fascistas pegar a los Ciutadans

"Yo estaba ayer en Girona. Me tocaba ir a ver qué decían los Ciutadans de Catalunya sobre el asunto del Estatuto. Lo que no sabía era que iba a asistir a una demostración del totalitarismo más bestial contra un grupo pequeñísimo de hombres y mujeres que no están de acuerdo ni con el contenido del Estatuto ni con el nacionalismo como planteamiento político.
Llegué pronto. Y allí, delante del edificio, se había concentrado un grupo pequeño, al principio de 14 o 15 jóvenes, que evidentemente pensaban desplegar unas banderas que llevaban dobladas: unas rojas, otras rojas y amarillas, otras verdes.
La cita era a las 19.30 horas. Y sobre las 19.20, como movidos por un resorte, los miembros del grupo, que ya había aumentado mucho y que contaba con varios individuos maduros, muy maduros, se dirigió en tromba hacia la entrada de la Fundación de La Caixa, donde se iba a celebrar el acto.
Yo entré también. Ni Arcadi Espada ni los demás participantes en la mesa habían llegado aún, pero ya empezaron los insultos: "¡Fascistas, hijos de puta, no me hables en esa lengua [el castellano], que es una lengua impuesta por una guerra!". Y gritos de "Franco, Franco, Franco" a garganta batiente.
Una señora, supongo que miembro de Ciutadans, les decía "Tranquilos, tranquilos, nosotros tenemos derecho a expresar nuestras opiniones". Los otros berreaban sin parar. Y, según luego me han dicho, le tocaban el culo. Pero yo eso no lo vi.
A mi lado, un señor se lamentaba: "¡Que hayamos tenido que soportar una dictadura y ahora volvamos a tener que ver cosas como ésta...!". Estaba desolado pero, sobre todo, se le veía desesperado.
Los berridos arreciaron y las amenazas subieron de tono. "¡Como me hagas una foto te doy una hostia que te mato, hijo de puta!", dice un energúmeno corpulento, muy rubio, de dos metros de alto y otros tantos de envergadura, con el pelo rapado al cero pero dejándose el pelo largo por la coronilla, a modo de coleta 'sauvage'.
En esto un individuo mayor, que los 50 años ya no los cumple seguro, se acerca con una cara de odio —que yo le vi porque estaba a 30 centímetros de mí— e intenta pegar a uno de los de Ciutadans. Le empuja violentamente y le levanta la mano. A continuación lo intenta conmigo, pero no llegó a pegarme. Le faltó un pelo.
¿Estarían presentes en todo este episodio los Mossos d'Esquadra? Si ellos lo dicen yo no lo dudo, pero en ese caso su incompetencia fue sideral. Porque allí siguieron los tíos y las tías, gritando insultando y amenazando.
Hasta que llegaron aquellos a los que estaban esperando: Arcadi Espada y sus compañeros. Entonces se abalanzaron sobre el pequeño grupo y el cincuentón que me había querido pegar pegó a Arcadi Espada.
Yo estaba, de nuevo, a pocos centímetros de la cabeza de Arcadi. Le pegó fuerte, todo lo fuerte que pudo, en la nuca. Espada se revolvió instintivamente y le lanzó una patada que no llegó a darle porque el tío se escabulló mientras seguía gritando. Los demás fascistas se lanzaron contra los miembros de Ciutadans para agredirles y vapulearles.
Todo esto se produjo en medio de un tumulto extraordinario, con decenas de personas metidas en el vestíbulo de la Fundación, un espacio de no más de ocho metros cuadrados. Yo llegué a tener miedo de que me aplastaran contra la pared. "¡Fascistas, hijos de puta, fuera de aquí!", aullaban mientras atacaban a los ciudadanos e intentaban forzar la puerta de seguridad para acceder al edificio.
Varios de los miembros de Ciutadans resultaron con contusiones y hematomas.
Por fin subo al salón donde se iba a celebrar el acto. No había más de 40 personas. Unos héroes, habida cuenta del terror desplegado ante la puerta que disuadió a varias personas de entrar. Tuvieron miedo de ir a escuchar la opinión de otros ciudadanos como ellos.
Tuvieron miedo de participar, siquiera fuera como espectadores, en un acto de disidencia de los postulados nacionalistas. Tela.
Empezó el acto y debo decir que aquello fue como un Seminario de la facultad de Políticas. Cuatro hombres —dos profesores, un abogado y un periodista— reflexionando lentamente, con un tono muy medido y muy sereno, sobre las razones de su discrepancia.
Es completamente inaudito que esos individuos y quienes hubieran deseado escucharles estuvieran siendo objeto de semejante violencia por parte del fascismo más clásico, revestido de nacionalismo agresor. Nada nuevo, por otra parte.
Estas cosas ya las hemos visto y las conocemos. Conocemos la actuación terrorista de los 'camisas pardas' nazis y sabemos como actuaban los camisas negras. Desgraciadamente, estos engendros repiten toda la sordidez de aquel terror.
Terminado el acto, los Mossos dicen a los ponentes que salgan por la puerta de atrás. ¡Por la puerta de atrás unos ciudadanos demócratas que disienten de una ley y de una ideología! Pero era porque los energúmenos esperaban en la salida principal.
Después de bajar escaleras interiores y pasar por cuartos de almacenaje, salimos a la calle.
Y los fascistas, que se dan cuenta, acuden a la carrera arreciando sus insultos. Los Ciudadanos de Cataluña iban asediados por delante y por detrás por sujetos que les llamaban de todo, incluido "¡Inmigrantes, iros a España!" y otros gritos inauditos como "¡Bilingües!", además de los consabidos "¡Os vamos a dar de hostias, payasos, hijos de puta, a ver si te meten un petardo en el culo!" y demás.
Fueron 300 metros inolvidables sin que ninguno de estos engendros fuera molestado ni detenido.
La cosa llegó a tal punto que el grupo, por indicación de la Policía, tuvo que refugiarse en la entrada de una casa, uno de esos portales que tiene zaguán. Y allí, mientras seguían siendo amenazados e insultados a berrido limpio, esperaron a que llegaran los Mossos antidisturbios, que hicieron un pasillo por el que los Ciudadanos de Cataluña, apenas ya cinco o seis, pudieran subir a unos coches policiales que les sacaron de allí.
Uno de aquellos bestias, el rubio grande como un armario, que aullaba ferozmente, llevaba puesta una camiseta negra que ponía: "STOP AL RACISMO". Qué delicada, la broma.
Hubo agresión, claro que sí. Fue tal como lo cuento. Esto que yo vi fue pura delincuencia política, además de un escándalo monumental para cualquier organización que se pretenda democrática. Es el mismo modelo de Batasuna y del llamado terrorismo callejero del País Vasco.
Sólo que esto ocurre en la Cataluña del 'seny' y mientras la Policía dice que no le consta la agresión. ¿Cómo le va a constar si no estaba delante cuando se produjeron los ataques? Pero insisto: yo lo vi. Y así ocurrió."

lunes, junio 05, 2006

TAMBIÉN El País ES "DERECHA MEDIÁTICA"

Es por todos conocida la esquizofrenia que viene sufriendo desde hace mucho tiempo el pobretón de Enric Sopena, el falangista. Al parecer, sufre continuos espasmos y alucinaciones que le tienen trastornado el cabezón que esconde bajo su nívea y espesa peluca.
A tanto ha llegado hoy, tan alto ha sido el último episodio, que el hombre ha escrito hoy -agarraros- que El País es parte de la derechona mediática. Esto dice el enfermo en su articulín de hoy:

"Ha anunciado El País que Batasuna está preparando su legalización para este verano. Tanto la resolución del juez Grande Marlaska –convenientemente inducida por la fiscalía- como la prevista reunión entre el PSE y la izquierda abertzale (aún ilegalizada como partido) han sido dos factores al parecer decisivos (...) Produce pasmo, por consiguiente, que episodios como éstos hayan provocado una nueva oleada conservadora de improperios canallescos, monstruosas acusaciones, insultos de baja estofa y amenazas más que veladas de ruptura del apoyo formal al Gobierno en el proceso de paz para Euskadi. . La derecha política y mediática -que avanzan juntas por la senda del catastrofismo sistemático- parten de una premisa. No conceden a Rodríguez Zapatero ni siquiera el beneficio de la duda. O es un loco peligroso o es un submarino de ETA introducido en la Moncloa".
En fín, a estas cosas se llega cuando, intentando escudarse en posiciones respetables de apariencia democrática, se pasa uno los días rompiendo lanzas como un loco a favor de los asesinos, los mafiosos y los terroristas.
Por supuesto, es su apestoso sitio web, ni una línea sobre las agresiones a Arcadi Espada. Lástima no le hubieran reventado a palos, se estará lamentando don Enric...

domingo, junio 04, 2006

DE CAYUCOS Y PATERAS


El problema es que ni unos ni otros se acercan siquiera a lo que podrían ser buenas soluciones...

viernes, junio 02, 2006

NO ES ESTO, NO ES ESTO

Cuando muchos pedíamos de Piqué mayor coraje y contundencia -yo desde aquí lo he hecho en un sinfín de ocasiones- no nos referíamos a que desde la tribuna llamase "hijos de puta" a unos desalmados fascistoides que le gritaron no se qué. Bueno, pues no es esto, no es esto, Sr. Piqué.
La contundencia, en los discursos y los argumentos. Lo otro para los socialistas y los bardemes, que siempre ha habido clases!!!!

PS: Vía Daniel Herrera, podéis escucharlo aquí.
PSS: Y aquí tiene Piqué un buen ejemplo de cómo afrontar una situación igual:

¿A QUÉ VIENE ESTO?

Leo: “Aguirre pagará a los transexuales el cambio de sexo: La Comunidad de Madrid sufragará, antes del fin de la legislatura, las operaciones de cambio de sexo a los transexuales, según indicaron fuentes de la Consejería de Sanidad. «Se trata de dar una respuesta a las necesidades de este colectivo». La Comunidad sigue así los pasos de Andalucía, Asturias, Aragón y Extremadura, que ya lo hacen, y Esperanza Aguirre se convierte en la primera dirigente del PP en aplicar este tipo de medidas sociales, algo que ni siquiera el gobierno de Zapatero ha aprobado todavía”.

¿Aguirre pagará? Si así fuera, ningún problema. Así se opere todo el que quiera. Ahora bien, ¿por qué no pagarle las tetas a las niñas acomplejadas por el tamaño de su pecho? O a las viejas los morros de goma, o a los anasagastis un implante de pelo… ¿En base a qué parámetros puede un burócrata decidir en qué invierte el dinero ajeno? Y sobre todo, ¿es esto más “justo” que la dentadura de los ancianitos? Pues no. Podrán intervenir aquí un sinfín de apreciaciones puramente subjetivas imposibles de valorar de manera externa y objetiva por nadie. Precisamente por eso, que cada cuál se pague lo suyo e invierta sus ahorros como Dios les dé a entender.

Y sobre todo, que La Razón y Esperanza Aguirre no nos tomen el pelo: los implantes o extirpaciones de penes a estos/as señores/as las costeamos NOSOTROS, sin previa pregunta a la que poder “dar respuesta”.

ESTÁN VIOLANDO A LA JUSTICIA

Que no se equivoque nadie. La España de charanga y pandereta no es la que pasa sus horas mirando a Chipiona, llorando a una mujer que paseó por el mundo la palabra España y que se ha llevado a la tumba el rojo y el amarillo de su bandera. No.
La España de charanga y pandereta, la España más negra y profunda es la que a día de hoy puebla las administraciones públicas, es la que se sienta en los escaños de las Cortes, es la que firma autos dictados desde los juzgados y las audiencias, es la que paga con dineros ajenos las copas que se toman con los asesinos. La que se niega a hacer lo que los españoles quieren. La que se aferra al sillón y al coche oficial con uñas y dientes. La que rezuma, desde Moncloa, la vergüenza y la miseria de estar entregándose –ahí es nada- a una banda terrorista, a una mafia sangrienta, que ha vivido hasta ahora de la sangre de mil ciudadanos libres y el miedo de otros muchos.
A pesar de que desde aquí he ido advirtiendo de la inexistencia de una democracia en España, de la altanería de los batasunos, de las preocupantes muestras de entreguismo por parte de quienes menos debieran venir… confieso que no esperaba un descaro tan enorme de los que, si antes lo intentaron a base de tiros y entierros clandestinos, hoy predican con el ejemplo del entreguismo sumiso.
Hace algunas semanas acudí a un acto en el que Mayor Oreja advertía del camino que se estaba andando y los próximos tres pasos que se iban a dar. Es cierto que tiene carrera de buen previsor, pero aquel día le sentí exagerado. Hoy, tristemente, creo que los pasos que anunció se están cumpliendo: 1º.- legalización de Batasuna, 2º.- entrega de Navarra y 3º.- firma de la autodeterminación (afirmó que su “única duda” era el nivel de alcance de este acuerdo).
La situación bien podría contarse con una viñeta: un enorme grupo de jueces, periodistas, políticos, intelectuales, ciudadanos... que, comandados por José Luis Rodríguez Zapatero, no sólo le quitan la venda a la Justicia, sino que le arrancan a jirones la túnica y la violan por turnos.
A esto hemos llegado…

Quién es la candidata del PP por C-LM

Pues es esta de la foto, y se llama María Dolores de Cospedal. Actualmente ostenta el cargo de Consejera de Transportes e Infraestructuras de la CAM, es decir, trabaja para Esperanza, pero es la cara socialista de la esperanza liberal. Se dedica a gastar sin medida el dinero que la CAM y el estado saquean a los ciudadanos. Su trabajo consiste en hacer kilómetros y kilómetros de metro (sobre todo, aunque su área es mucho más amplia) que cuestan una millonada y que el ente público por su posición de inerradicable ignorancia no tiene medida para conocer si está empleando eficientemente el dinero de los impuestos. Pero no importa porque recordad que en política lo relevante es lo que se ve y las infraestructuras se ven y mucho.
En cuanto a la futura candidata del PP por Castilla-La Mancha pues desde el punto de vista liberal no se espera mucho, más bien nada diría yo. No creo que gane las elecciones aunque no creo que lo haga peor que el señorito Illana.

Para flagelo común aquí va el socialistoide currículum de Cospedal extractado de la página oficial. Aviso a liberales: no leer si se alberga alguna esperanza liberal más allá de Espe. Da miedo:

María Dolores de Cospedal nació el 13 de diciembre de 1965, en Madrid. Licenciada en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, es abogada del Estado desde 1991, siendo su primer destino el País Vasco.
En 1992 ingresa en el Servicio Jurídico del Ministerio de Obras Públicas, Transporte y Medio Ambiente y entre los años 1994 y 1996 es abogada del Estado Jefe en el Ministerio de Asuntos Sociales, del que además es asesora del gabinete del Ministro de Trabajo y Asuntos Sociales hasta 1997.
Un año después es nombrada Consejera Laboral y de Asuntos Sociales en la Embajada de España en Washington y en 1999, Secretaria General Técnica del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. Entre mayo de 2000 y julio de 2002 es subsecretaria del Ministerio de Administraciones Públicas y el 19 de julio de ese mismo año ocupa el cargo de Subsecretaria del Ministerio del Interior.
En abril de 2004 es nombrada abogada del Estado ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, hasta que la presidenta Esperanza Aguirre la elige el 22 de diciembre de ese mismo para ocupar el cargo de consejera de Transportes e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid.
Asimismo, es miembro del Comité Ejecutivo Nacional del PP y del Ejecutivo Regional.

jueves, junio 01, 2006

NUEVA "CÁDIZ".- Nº9 (primer aniversario)

Ya está en la web la nueva revista. Además, es nuestro número de aniversario. Un añito ya de revista!!!! Quién nos lo iba a decir...
En fin, como siempre, esperamos que os resulte, por lo menos, interesante.

EL SÁBADO, CASTING GUBERNAMENTAL EN LA CARLOS III (cómo no)

Por si fuera poco ser la gran cantera de los Ministerios sociatas, este sábado nuestra Universidad se convertirá en la pocilga de la que extraer a los cerditos que más ansias de poder y menos escrúpulos muestren para sentarse en la mesa de informativos de la Sexta.
Lo que no se cuenta es el seguro casting anterior que habrá organizado el órgano director de la sacra institución, con el comisario Peces a la cabeza, para que no se cuele ningún infiltrado de tintes fascistas.
¡Viva la independencia de las instituciones públicas! y ¡tres hurras por la objetividad informativa!
Qué grande es Gregorio...
PD: Hay que ver cómo es la vida. Resulta que el otro día en la Feria del Libro andando tranquilamente por el retiro Altocomisionado y un servido......¿con quién nos encontramos? Pues sí.... con los cerebritos mayores de la universidad siguiendo cual níveas obejitas obedientes a don Gregorio... El mundo es un pañuelo... aunque el encuentro tuvo su gracia.

ANTONIO GALA Y LA LIBERTAD DE ARMAS

Anoche, di por casualidad con el programa de la Tárrega en Telemadrid. En éste, estaba como invitado estelar Antonio Gala, al que pusieron a atender las llamadas de la gente.
La segunda persona que llamó fue una mujer llamada Rosa. El suyo no era un problema trivial como el del resto (el uno estaba gordo, la otra estaba triste...): su marido andaba ya tiempo intentando matarla. Lo había intentado en un par de ocasiones, después de haberle propinado un sinfín de palizas, haberla tirado en marcha de una furgoneta, enviarla a la UVI 3 meses y encima mostrarse altivo, prepotente y amenazante a lo largo de los infinitos juicios.
Entonces fue cuando Antonio Gala, en lugar de andarse con mosergas sensibleras y vistosas compasiones, le soltó resueltamente:
- Déjate de llantos y de venirte abajo. Haz el favor de salir mañana a la calle, sácate una licencia de armas y si vuelve a ocurrir, en defensa propia, apunta y dispara a su barriga. No hay polícias suficientes para proteger a todas las rosas de España.

Y así es. Cuesta escucharlo en este ambiente de asquerosa corrección política pero va siendo hora de defender en voz alta la libertad de armas sin tabúes estúpidos. Las personas debemos defender nuestra propiedad, y no hay mayor propiedad que nuestro propio cuerpo. Así, para lograr defender nuestra propia vida, debemos buscar el remedio más eficaz. Son demasiadas las mujeres -y los hombres- que mueren a causa de prepotentes y asquerosos que sacian sus más bajos instintos a base de maltratar a sus parejas. Ni que decir tiene con el tema de los secuestros exprés y los asaltos a viviendas.
Es el momento de decir, alto y claro, que la libertad de armas salva vidas.