jueves, enero 10, 2008

"LOS PILARES DE LA PROSPERIDAD", nuevo libro Ron Paul


Ron Paul acaba de publicar en inglés "Los Pilares de la Prosperidad -Mercados libres, Dinero fiable y Propiedad privada-". Con 484 páginas, esta recopilación de discursos y artículos sobre materia económica del congresista Paul, consta de las siguientes partes:

Parte 1- La economía de una sociedad libre
Parte 2- Mises y la Economía austríaca: una visión personal
Parte 3- La Reforma de la Seguridad Social
Parte 4- Devolver el dinero a los ciudadanos
Parte 5- Dinero y Banca: Oro versus Fiduciario
Parte 6- Comercio libre: Real versus Falso
Parte 7- Asuntos internacionales
Parte 8- Cómo el gobierno distorsiona la economía interna
Parte 9- Gasto, impuestos y regulaciones


Por su interés, reproducimos en español el prólogo de "Los Pilares de la Prosperidad" de Ron Paul a cargo de Lew Rockwell:

"El congresista Ron Paul ha estado trabajando durante décadas para traer la economía a la vanguardia de la vida política. Haciéndolo, ha planteado cuestiones que en la vida pública querían ignorarse. ¿Pero no es la economía una cuestión aburrida que sólo interesa a los comerciales de Wall Street y a los burócratas del gobierno? ¿No es simplemente matemáticas y gráficas?

No en la visión de Ron Paul. Él posee una intensidad en la pasión por la disciplina económica que sigue lo que Von Mises creía. La economía es la médula de la vida material. Es el cuerpo fundamental de conocimiento que persigue la explicación de todo fenómeno material afectado por la elección humana. La economía es tan inevitable en política como la gravedad en el mundo natural. Es una realidad ubícua tanto si la aceptamos como si la ignoramos.

Es más, todo el mundo debería estar interesado en la economía. La elección que hacemos acerca de nuestro sistema económico determinará si avanzamos o fracasamos como pueblo, si nuestras familias prosperarán o morirán, incluso si el futuro mismo tiene un futuro. La relación causa-efecto entre las malas políticas y los malos resultados económicos, sin embargo, no siempre resulta obvia. Necesitamos maestros e intelectuales públicos que establezcan las conexiones entre el suministro monetario y la inflación, entre las regulaciones y el lento crecimiento económico, entre el proteccionismo y los reducidos niveles de vida, entre la propiedad pública y el declinar de la innovación. [...]

La relación resulta absolutamente clara expuesta en la tradición austriaca, representada por Carl Menger, Eugen von Bohm-Bawerk, Ludwig Von Mises, F. A. Hayek, Henry Hazlitt, Hanz Sennholz y Murray Rothbard, donde reside el cuerpo de la lógica económica que refina y mejora la doctrina clásica para permitirnos entender la causa y el efecto en la vida económica. El Dr. Paul ha leído a estos autores en detalle, y ha aprendido de ellos. Y ha ido aún más lejos, de un modo pionero, aplicándolos a la vida política. Haciéndolo, se ha ganado por sí mismo un elevado lugar en los anales de la historia.

Otros que vinieron antes del Dr. Paul fueron personas como Cobden y Bright en Inglaterra, Frederic Bastiat en Francia, y Thomas Jefferson en América. Todos ellos pronunciaron la inenarrable verdad de que existen fuerzas operando en el mundo aún más fuertes que los caprichos de la clase política. Cada esfuerzo en un plan central, cada intento para legislar los sueños políticos, se enfrenta a la ley económica. La economía es la gran muralla ineludible que limita los sueños maníacos, benevolentes o malevolentes, de la imaginación política. Ignoramos las fuerzas económicas bajo nuestro peligro.

El Dr. Paul cree que la libertad es de una pieza. No puedes trocearla y elegir. Resulta imposible hablar del futuro o de las necesidades humanas sin creer en la libertad económica y en la limitación del estado para intervenir en cada área de la vida. Sin dinero real no hay protección para nuestros ahorros y nuestra propiedad, ni acumulación de capital, ni inversión a largo plazo, ni empresarialidad, ni avance social. Sin el derecho a tener el control de nuestra propiedad no tenemos nada que decir sobre nuestras vidas. Sin la libertad de hacer contratos, asumir riesgos, y vivir de cualquier modo pacífico que elijamos, no hay esperanza para el futuro.

Un estado lo suficientemente fuerte para redistribuir el bienestar no duda en embarcarse en la guerra, imponer sanciones, eliminar la privacidad y violar los derechos humanos fundamentales. Un estado lo suficientemente fuerte para embarcarse en la guerra no dudará dos veces en redistribuir el bienestar y crear decretos para el Estado de Bienestar. Éstas son verdades a las que derecha e izquierda deben enfrentarse. No hay medidas a medio camino que resulten estables. La verdadera reforma de la Seguridad Social devuelve la responsabidad por las personas mayores a las instituciones de una sociedad voluntaria. La reforma real de la política exterior supone eliminar todas las restricciones al comercio.

Debemos considerar el coraje de hablar de estas cuestiones en tiempos en los que la creencia común es que el gobierno debería hacer todo esto esto. Ron Paul nos invita a repensar el modo en el que el mundo funciona, a tener confianza en la sociedad -en los millones de individuos que la conforman-. Él es infexible no por tozudez, sino porque posee visión y fe de ver los beneficios de la libertad y nos pide hacer lo mismo.

En este volumen se recopilan amplias declaraciones de un líder nacional en la enseñanza de los principios de la economía de libre mercado. Resulta abrumadora la consistencia y voluntad para sostener la verdad, por muy impopular que ésta sea. Él está en lo correcto al considerar que la asunción más importante es la lucha para mantener la verdad, abiertamente y sin miedo.

En muchos sentidos, estos discursos y ensayos son una crónica de un fracaso increíble: el estado ha fallado de millones de formas en proteger y defender nuestro bienestar material, y en su intento ha generado enormes costes.

Pero es también una crónica de esperanza, de que si estamos dispuestos a aprender y escuchar podremos elegir un futuro diferente, uno en el que se le quite la responsabilidad por el bienestar económico al gobierno y se le restaure a quienes les pertenece: al pueblo en su capacidad de vivir, elegir y ser creativos como humanos. Éste es el liderazo, propiamente entendido."

Lew Rockwell
Presidente Ludwig Von Mises Institute

De venta aquí y versión íntegra on-line aquí

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Quizá para dejar la heroína convenga pasar por la metadona...

José Cohen dijo...

Disponible íntegramente aquí.

Libertarian dijo...

Gracias José Cohen, realmente lo edité con el link al website de venta y al que ofrece la versión íntegra en pdf, pero mi editor de posts a veces va un poco mal :S

Persio dijo...

Muy bien lo de la economía.
Pero el capítulo de política exterior parece flojillo: eso de que los musulmanes odian a usa por la ocupación de iraq no se sostiene. Simple cronología errada.

Anónimo dijo...

persio, ¿flojillo=no-neocon?
dime, en el siglo xix ¿habia amenazas de islamistas? ¿no? ¿estaba eeuu interviniendo en paises islamistas? ¿no?
en el siglo xx ¿habia amenazas de islamistas? ¿si? ¿estaba eeuu interviniendo en paises islamistas? ¿si?

periplaneta dijo...

"la culpa es de ella, si no llevara esa minifalda".

por cierto, alguien sabe el interés de los islamistas radicales por recuperar Al-Andalus? Bin-laden se ha encaprichao con la Alhambra el jodio....

Mpmx dijo...

Obviamente los musulmanes odian a EEUU y a Europa por ser prósperos, laicos y libres. Otra cosa es porque además de odiarles les atacan...

Y Ron Paul no es un pacifista, voto a favor de la intervención en Afganistan para perseguir a los culpables del 11S, otra cosa es tratar de evangelizar a los afganos en libertad y democracia.