viernes, mayo 09, 2008

ELS JOGLARS CONTRA EL EKOLOGISMO

Yo dije hace algún tiempo que esta cosa del ecologismo miente, roba y mata. Todo, eso sí, con muy buenas intenciones. Vamos, que miente, roba y mata casi con cariño.
El caso es que hoy descubro que nada menos que la compañía Els Joglars, con el señor Boadella a la cabeza, se ha metido de lleno a destripar toda esta nueva religión en su última obra teatral. Todo un lujo, por tratarse de quienes se tratan, y todo un milagro por tratar desde las tablas del escenario, el tema tratado.
Vamos, que de obligada asistencia a toda persona de bien.

Por ir abriendo boca, unas declaraciones del director:
–¿Cuál es el blanco en esta ocasión de su sátira?
–Es una sátira básicamente sobre el tema medioambiental. La escena se desarrolla en tres ámbitos distintos, aunque centrados todos en el tema del media ambiente y el cambio climático. Por una parte, hay un retrato satírico de la impostura y frivolidad con que los políticos tratan las cuestiones que tienen que ver con la naturaleza y el Medio Ambiente. Por otro, está el fomento de los temas ecológicos promovidos como versión catastrofista, es una moda que engendra con mucha facilidad un tratamiento en forma de religión.

– ¿Al estilo de los profetas y sus apocalípticas profecías?
–Sí, y en ese sentido, un apropiado subtítulo de la obra sería “si no creo en la religión católica, que es la auténtica y verdadera, como voy a creer en ésta”... Y en tercer lugar, otro de los aspectos en los que se centra la obra es en la disposición de mucha gente a seguir a cualquier majadero que decide subyugarles invocando una razón de orden superior, en este caso el pretexto es una supuesta destrucción del planeta. Estas serían las tres bases.

–¿Dónde sitúa la acción?
–Como centro esencial yo lo coloco en una cocina. El Gobierno español se responsabiliza de la cena de clausura de unas jornadas internacionales de medio ambiente, una especie de cumbre de Kyoto, y hay que contratar a un gran cocinero especializado en cocina climática. Este es el arranque o la excusa para luego ir desarrollando lo que antes he dicho, las formas de religión o la impostura de los políticos. Yo la he subtitulado “sátira aliñada con fragmentos de las cuatro estaciones de Vivaldi”. La obra empieza por la primavera y después hay una serie de intermezzos dentro de la obra con fragmentos de las otras estaciones de Vivaldi y con acciones todas ellas ecologistas.

–Pero ¿no cree que el Medio Ambiente merece ser protegido?
–Sí, claro, el deterioro del planeta es un tema muy serio, pero hay que estar vigilante porque esto puede generar cruzadas y legislar contra la libertad individual. Y, sobre todo, se tiende a nuevas religiones. Quiero decir que es importante que nos preocupemos por lo que vamos a dejar a nuestros descendientes, pero hay que vigilar la forma porque puede convertirse en una nueva forma de totalitarismo.

Bueno, pues espero que os haya abierto el apetito. A mi sí.

Y más ahora, que en RedLiberal hay más salud y más libre comercio...

7 comentarios:

Libertarian dijo...

Yo quiero ir! Que nos invite el IJM :P

Feliz fin de semana!

J.J.Mercado dijo...

Eso, que vengan a la Cena de la Libertad a hacer un pase privado...jajaj

Mike dijo...

¡Hola! Te invito a participar en una buena causa. La vida de muchas familias y sus niños están en juego.

Podemos ayudar a mejorar esta situación. Te invito a mi post "Un vínculo inquebrantable"

Gracias de antemano.

alberto.djusto dijo...

Ahora me gusta si cabe más Boadella. ¿Recuerdas si conferencia en El Escorial? Un tío con un par, sí señor.

Anónimo dijo...

Hey! Habéis visto que en Libertad Digital han publicado un artículo de opinión de Ron Paul?

http://www.libertaddigital.com/opiniones/opinion_43485.html

Anónimo dijo...

No sólo uno, sino tres.

http://www.libertaddigital.com/opiniones/opinion_35820.html

http://www.libertaddigital.com/opiniones/opinion_20857.html

tricesimus dijo...

Desde luego, la coherencia de este señor es envidiable.
Arsuaga, el director del tinglado de Atapuerca, habla alto y claro sobre esto en un libro suyo. Diferencia la importancia de la ecología como conciencia práctica sana y necesaria frente al ecologismo, que deriva, según él, en un fanatismo absurdo e irracional, como una religión desesperada y atemorizadora.