miércoles, mayo 17, 2006

UN DÍA CON BRAUN EN SALAMANCA

El día de ayer fue un día especialmente grato tanto para Alto Comisionado como para mí.
El profesor de Ética de la Pontificia de Salamanca, Miguel Ángel Quintana, al que conocemos de un encuentro gratísimo en el Campus FAES del año pasado nos invitó a una conferencia en su universidad que él organizaba, a cargo del genial Carlos Rodríguez Braun.
EL tema de la conferencia era el uso de las metáforas en el lenguaje económico y político. Braun, como siempre, se salió. Habló de selvas, de locomotoras, de solidaridades falsas, de ecologistas locos… cosas todas ellas ante las que cada vez se notaban más respingos en las bancadas. Y cuanto más ojiplática estaba la gente, Braun más llenaba la pizarra y más se movía y más interactuaba con los presentes… Un espectáculo, o sea.
Después del acto, nos fuimos con Miguel Ángel, don Carlos, otro profesor y una alumna a comer, previa mini-visita guiada por el primero de todos (conocedor de las historias más rocambolescas de hasta la última piedra salmantina) de camino al restaurante.
La comida, un lujo. A parte, divertidísima. Alto Comisionado y yo hicimos frente común bajo la capitanía de Braun frente a nuestros oponentes, incisivos y no dejados de cierta demagogia en algunas ocasiones. Al final, como era de esperar, ganamos la batalla dialéctica, si bien es cierto que tampoco se fueron muy convencidos los oponentes.
Pasadas las 5 de la tarde, hora taurina, todos se fueron menos nosotros y Miguel Ángel, que aprovechó para enseñarnos cada rincón de ambas catedrales, el famoso archivo (exposición masónica incluida), iglesias, muros, calles, y, tras mi insistente petición, las aulas en las que disertaron tan ilustres españoles como don Miguel de Unamuno y Fray Luis de León.
En fin, que un espectáculo ver a Braun, un honor compartir mantel con él y un enorme placer tener por cicerone a alguien tan leído y divertido como Miguel Ángel.