sábado, abril 12, 2008

Se acabó el Tupperware

Inventado en los años '40 por un empresario norteamericano de cuyo apellido surgió el nombre, Tupperware se hizo enseguida famoso de costa a costa de EEUU gracias a la idea comercial de Brownie Wise: las Tupperware parties. Realmente fue compañía pionera en emplear este método de márketing. Importados al Viejo Continente producto e idea comercial, lo cierto es que fue uno de los símbolos del despegue industrial de posguerra. Tupperware era el envase perfecto para guardar aquellos platos que habías conseguido con los modernos aparatos de cocina recién salidos al mercado. Las Tupperware parties inundaron de amas de casas los hogares de medio Occidente.

Décadas después, las mujeres han logrado la tan merecida igualdad de derechos y en gran medida se han emancipado como individuos. Son más libres, más soberanas. Asumiendo diferentes responsabilidades más allá de la baladí de las normas culinarias del hogar, han hecho lo propio con una: su seguridad. Como comenta Karen de Coster sobre las armas de defensa Taser -armas de electrochoque- en referencia al Detroit News:
En Arizona las mujeres acuden a Taser parties cual si fueran de Tupperware. En 2007, Taser Internacional sacó al mercado el modelo C2 que cabe en un monedero y viene en una variedad de colores, incluyendo el rosa metálico.
Dadas las restricciones a las armas de fuego en tantos estados norteamericanos, las mujeres, en muchos aspectos consideradas blanco preferente para el crimen, han encontrado en los Taser un arma efectiva. Algunas incluso lo prefieren a las armas de fuego, como Cana Garrison, guardia nacional de vuelo:
Con un Taser, puedo aún defenderme, con menos esfuerzo para incapacitar al criminal y al mismo tiempo menos preocupación por dañar a terceros.
Esta semana en Missouri una mujer de 57 años logró retener al ladrón con su arma de fuego hasta que llegó la policía. ¿Decidirá más efectivo el Taser?

Se acabó el Tupperware. No Taser? No Party